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Un buen Jandilla y un bravo Victoriano

Paco Ureña y José María Manzanares malogran con la espada interesantes faenas

El aplazamiento dejó por el camino tres toros. Dos de Victoriano del Río y uno de Jandilla. Los tres cumplían o han cumplido seis años en este mes de octubre. Florito dijo en Tendido Cero que en otras regiones tienen en cuenta el día. Sin embargo, en Madrid se tiene en cuenta el mes. Los tres de Jandilla finalmente lidiados fueron cinqueños, de mucha cara aunque no tanto remate. Los tres de Victoriano del Río, fueron dos cuatreños (que sustituyeron a los ‘viejos’) y un cinqueño. De impresionante lámina todos ellos.

La faena de la tarde tuvo el sello de verdad de Paco Ureña. Su discreta temporada fue abrochada por una sobria labor en la que su autenticidad volvió a ser argumento principal de su planteamiento. No se cansó de buscar el pitón contrario, de dar el pecho, de echar la pata palante. Se ciñó con el toro a pies juntos y con la derecha sin ayuda (ventajosa moda). El buen toro de Jandilla se empleó a la determinación de Ureña que lo embebió con toda su verdad. En uno de esas pruebas del toro, el murciano se quedó completamente atalonado recibiendo un seco derrote. Se repuso sin mirarse entre el escalofrío de la afición. Continuó con toda su verdad. La espada no le acompañó en la remontada de la temporada.

Se estrelló con un sexto que no regaló nada y que tuvo tan escasa raza que se echó cuando el murciano se dirigió a por la espada. Fue un toro constantemente protestado.

No tuvo un buen arranque la tarde con el inválido primero de Jandilla que el presidente se empeñó en dejar en el ruedo. Los de oro y lo de plata se lo hicieron todo a favor. Lo esperaron, lo dosificaron, lo cuidaron. Todo aquello fue preparación de una exquisita tanda al natural de Diego Urdiales. Aquellos bellos muletazos con la izquierda merecieron la insistencia torera del riojano que, entre protestas, fue construyendo con paciencia hasta esa serie colosal.

De extraordinaria calidad fue también el saludo al cuajado ejemplar de Victoriano del Río que hizo cuarto. Tras cinco acompasadas verónicas, el toro sacó su fondo: cabeceó con violencia, muy protestón. Fue la falta de entrega su peor defecto, pero Urdiales quiso ahondar en una faena de más detalles que resultado. No molestó después el toro, aunque pasaba sin celo.

El quinto de Victoriano del Río fue un toro bravo. Embistió sin fijeza de salida, se empleó con espectacularidad en el caballo y se fue entregando en banderillas y muleta aunque con las complicaciones propias de la casta. José María Manzanares estuvo, a su modo, comprometido. Apostó por el toro en el caballo. En el inicio de muleta firmó un precioso cambio de mano por delante y en redondo. La faena comenzó pronto a coger ritmo, pero el toreo del alicantino se enredada en el ovillo que se forma al torear en la pala de la oreja. De pronto, los muletazos surgían largos, puros y sentidos cuando enganchaba delante y soltaba detrás. El toro de la Sierra de Madrid se empleaba con emoción al estético mando de Manzanares. Sobre la izquierda, en redondo, hubo muletazos con empaque. El toro fue más espectacular que para hacer el toreo reposado. Al coger la espada se atascó en continuos pinchazos.

Ante el descastado segundo anduvo solvente y logró momentos de interés dentro de un enrarecido ambiente. Paco Ureña había quitado en este toro con un ajustado quite por chicuelinas. La réplica llegó en la muleta, con momentos de gusto. La estocada en lo alto llegó al segundo intento provocando una preciosa muerte: el toro cayó desplomado, sin puntilla.

La cuadrilla de José María Manzanares se llevó la palma. Marcó la diferencia toda la tarde. Daniel Duarte y Luis Blázquez saludaron una gran ovación tras parear al segundo. En el quinto, destacó el extraordinario tercio de varas de Paco María -fue derribado en el primer encuentro-. Manzanares puso al toro de largo hasta en tres ocasiones. Con la brega Duarte hizo sonar las palmas de los aficionados mientras que Mambrú y Blázquez se asomaron al balcón.

RESEÑA

Viernes, 8 de octubre de 2021. Plaza de toros de Las Ventas. Sexta de feria (aplazada del 24 de septiembre). Toros de Jandilla (1°, 2° y 3°) y de Victoriano del Río, bien presentados y de juego desigual. Destacaron el buen 3° y el bravo 5°.
Diego Urdiales, palmas y silencio tras aviso.
José María Manzanares, saludos y saludos tras aviso.
Paco Ureña, saludos tras aviso y silencio.

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