Roca Rey roza la Puerta del Príncipe y Morante crea una bonita obra

Foto: Martín Safore

Juan Ortega dejó detalles pero no pudo puntuar por el juego de su lote.

 

Primer toro:

Abrió plaza un toro feo de hechuras y de mal estilo. Con el capote Morante ha dado un recital a la verónica, y tras un precioso inicio de faena, el toro ha embestido punteando y sin humillar, y Morante ha estado firme y muy por encima de su oponente. Mal con la espada, su labor fue silenciada tras escuchar un aviso.

Segundo toro:

El segundo, que ha flojeado, fue devuelto a los corrales, y el sobrero no ha mejorado las cosas. Hubo un bonito galleo por chicuelinas de Juan Ortega y un valiente quite de Roca Rey, además de un gran puyazo de José Palomares. En la muleta el toro no ha servido para nada. Palmas tras una buena estocada.

Tercero toro:

El tercer toro, mejor hecho que sus hermanos, ha sido muy noble y Roca Rey lo ha entendido a la perfección, toreándolo templado y muy quieto en una faena muy completa y rematada con media estocada. Dos orejas, la segunda a todas luces excesiva.

Cuarto toro: 

Sensacional Morante de la Puebla en el cuarto toro de la tarde, con clase pero rajado a las primeras de cambio. Después de bordar el toreo con el capote, ha toreado de maravilla con la muleta mientras el toro le ha aguantado, y luego ha estado valentísimo cerca de tablas. Oreja de ley.

Quinto toro: 

No aguantó el toro de Núñez del Cuvillo la lidia pese a que fue cuidado en el caballo por Óscar Bernal. Abraham Neiro ‘El Algabeño’ y Perico saludaron tras un largo tercio de banderillas. Juan Ortega dejó perlas aisladas como muestra de su calidad en una faena que se vino abajo por la condición desfondada del toro.

Sexto toro: 

Andrés Roca Rey salió a comerse el mundo en el toro que cerró la tarde. Pura entrega. Brindó la faena a sus padres que presenciaba la corrida desde una contrabarrera. La faena fue muy emotiva, de más pasión que contenido. Llegó a recibir una voltereta muy fuerte. Se repuso sin mirarse. Se tiró a matar con mucha rectitud. El toro dobló y la petición fuerte no fue atendida por el palco. La disconformidad llevó al público a arrojar las almohadillas al albero sevillano. Roca Rey tuvo que dar dos vueltas al ruedo.

RESEÑA

Plaza de la Real Maestranza de Sevilla. Feria de Abril. Toros de Núñez del Cuvillo. Morante de la Puebla, silencio tras aviso y oreja; Juan Ortega, palmas y silencio; Roca Rey, dos orejas y dos vueltas tras fuerte petición.

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