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Los soñadores del Camino llegan a Las Ventas

Rubén Núñez, Juan Herrero y Alejandro Chicharro se enfrentarán a una novillada de Jandilla y rivalizarán por ser el mejor novillero sin caballos de la Comunidad de Madrid

El Camino hacia Las Ventas ha estado compuesto por seis novilladas en las que, para la falta de oportunidades de este año, han destacado tres aspirantes con gran nivel. Un certamen que se ha convertido en referencia por su depurado criterio. El jurado no ha variado en 10 años puntuando con tres parámetros: ambición por ser torero, aptitudes artísticas y capacidad estoqueadora. Las tres claves que marcan el sendero del éxito.

Un auténtico impacto ha supuesto el paso por el Camino de Alejandro Chicharro. Un novillero de Miraflores de la Sierra que es alumno de la Escuela Miguel Cancela de Colmenar Viejo. Ha aprovechado cada novillo para mostrar su valor y su asentado concepto del toreo. Así lo ha vivido Chicharro: «Ha sido muy especial porque han sido mis primeras novilladas de luces. Estoy orgulloso de haberme clasificado para llegar a esta final en Las Ventas. Espero poder disfrutar». Además, cuenta con el apoyo de muchísimos partidarios que se desplazan allí donde torea: «Estoy muy contento porque me siento muy apoyado, siento el calor de los aficionados de la Sierra». Con respecto a los toreros en los que se mira para crecer habla de un abanico muy variado: «Mis referentes son el maestro Paco Camino, José María Manzanares, Paco Ureña, Roca Rey, Juan Ortega. Me intento fijar en muchos toreros y trato de llevármelo a mi terreno».

Precisamente Juan Ortega les regaló una muleta hace unos días en Las Ventas. Juan Herrero, novillero de Los Molinos y alumno de la Escuela José Cubero ‘Yiyo’ bromeaba con que esas telas pegaban los trincherazos solas. Su paso por el certamen ha ido de menos a más: «Toreé la primera clasificatoria en Miraflores en una tarde en la que no salieron las cosas como uno quería. En Navas del Rey sí que pude expresarme en la línea de lo que quiero conseguir. Salí contento. Después, he pasado mucha incertidumbre porque no sabía si me iba a clasificar. Tengo la ilusión por las nubes«. La novillada de esta tarde, como suele ser habitual, es de Jandilla. Juan Herrero se enfrentó hace unos días a erales de este hierro en su pueblo, así cataloga a la divisa: «Es una ganadería de figuras del toreo, de garantías, es una de las cinco mejores en este momento». Su entrenamiento se desarrolla con el paisaje del granito de Las Ventas, pero la presión distorsiona hasta la habitual imagen: «Vengo todos los días pero en cuanto te ves anunciado se ve distinta esta plaza«. Precisamente, en la última edición de este certamen fue un novillero de la Escuela de Madrid quién se alzó con el trofeo y abrió la Puerta Grande, Álvaro Burdiel. Juan Herrero tiene claro su objetivo: «No me vale con quedar segundo o tercero, vengo a ganar».

De la Escuela de Anchuelo integrada en el CITAR viene el mexicano Rubén Núñez. Resolvió con profesionalidad en Alalpardo con la novillada de José Escolar e impresionó por su estoico valor en Humanes. Llega muy motivado a su cita con Las Ventas: «Me hace mucha ilusión. Era un certamen que no se me podía ir, me mentalicé de que tenía que llegar a Las Ventas». En la historia del Camino hacia Las Ventas ha habido varios mexicanos que han llegado a la final aunque sólo Isaac Fonseca lo ha ganado. Rubén Núñez busca reeditar el triunfo para su país: «Llevo tres años en España luchando por alcanzar mi sueño, es un orgullo representar a México en esta plaza con repercusión mundial».

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