Eduardo Miura Fanjul: “Triunfar con nuestros toros te pone en el mapa”

En plena semana de San Fermín entrevistamos al eslabón más joven de la legendaria divisa sevillana tan ligada a la Feria del Toro de Pamplona

Miura y San Fermín es un matrimonio consolidado en la Historia del toreo. En Pamplona no se concibe su Feria sin la legendaria divisa sevillana. Las zancadas de los miuras avanzando por el recorrido del último encierro del año. La adrenalina de la carrera final que abrocha una semana de madrugones y de fiesteros desvelos. De gloria y de fracaso. Enfrentarse a Miura por la tarde es una de las mayores heroicidades que afrontan los matadores. La cabeza de camada, la leyenda de 50 años haciendo historia. La dureza, la fiereza, la bravura. Su palmarés contempla cinco premios Feria del Toro y siete trofeos Carriquiri. “Y cuatro al toro más sabroso de la Feria”, apunta entre risas Eduardo Miura Fanjul. El eslabón ganadero más joven de la casa, que ha accedido a esta conversación a cerca de la vinculación de Pamplona con la A con asas.

Es curioso que vuestras plazas sean Pamplona y Sevilla teniendo una idiosincrasia cada una tan distinta.

Lidiar en Sevilla es lidiar en casa, ahí tenemos ventaja. Pero lo que está claro es que son dos plazas que le dan mucha importancia al toro. Ven los toros de una forma distinta, pero en los dos casos hay una predisposición a disfrutar de la corrida. Pamplona en San Fermín está llena de sevillanos y Sevilla durante la Feria acoge a muchos aficionados del norte. Son dos aficiones distintas pero muy entendidas.

Una historia de fidelidad que antecede a la creación de la Feria del Toro pero que encontró en Miura su bastión torista para siempre. 

La comunión con Pamplona ha sido total. Más de 50 años lidiando en su plaza, sólo interrumpido por el año de las manifestaciones en los 70 y ahora estos dos años por el coronavirus.

Para esa vinculación histórica hubo un personaje clave como fue Miguel Criado ‘El Potra’ que ideó la Feria del Toro y confió siempre en vuestra casa.

Efectivamente, tuve la suerte de conocerle. Fue un personaje irrepetible. Tenía una personalidad que arrollaba. Era íntimo amigo de mi abuelo, de esas personalidades de las que se podría escribir un libro o hacer una serie. Tenían una confianza absoluta. Una vez que quedaban en algo no tenían que volver a hablar del tema.

Un sevillano que encajó muy bien en el norte.

Sí es verdad. Él ayudó al principio, después se juntó todo para que se consolidara. La expectación en el encierro, los resultados en la plaza… Al pensar en Miguel, me acuerdo de una anécdota que siempre he escuchado en casa. Llamó a mi casa por teléfono para preguntar por mi abuelo y cogió el teléfono mi madre que estaba recién casada con mi padre: ¿Está Eduardo?/¿De parte de quién?/De Miguel Criado Barragán, hijo de legítimo matrimonio. Mi madre se quedó extrañada y se lo dijo a mi abuelo y mi abuelo cogió el teléfono y le dijo Potraaaa!!!! Es una muestra de su personalidad y de la confianza que tenían.

Varios ídolos de Pamplona han conseguido alcanzar ese estatus al triunfar con vuestras corridas: Dámaso González, Ruiz Miguel, Pepín Liria, Juan José Padilla y un largo etcétera.

Todos ellos han tenido un mérito enorme. La verdad es que han sido toreros a los que nadie les ha regalado nada. Estamos muy orgullosos del empujón a su carrera que da triunfar con una corrida de casa. Miura les pone en el mapa. En Pamplona se lo han ganado a pulso. Saben que en Pamplona sale el toro más fuerte que tenga esa divisa y eso tiene un mérito impresionante.

Miura es la ganadería que, con diferencia, más veces ha lidiado en Pamplona. Pese a lo temidos que son en la plaza, vuestros toros se suelen ‘portar bien’ en el encierro ¿Por qué?

Nosotros acostumbramos a moverlos en manada. Siempre hay algún toro que es más peleón que el resto pero intentamos manejarlos juntos en el día a día para evitar problemas. En el encierro ocurre lo mismo, cuando van en manada tienen mucho menos peligro, el problema era cuando se caían en la curva de estafeta que se desintegraba la manada y al quedarse algún toro solo se complicaba todo.

Algunos ganaderos corren los toros expresamente para prepararlos para el encierro ¿ustedes también lo hacen?

No tenemos un tauródromo ni nada de eso. Siempre hemos movido los toros, ya lo hacía mi abuelo en su época. Una o dos veces por semana, dándoles una vuelta al cercado. Más que por un tema de pulmones, es para favorecer el manejo a la hora de embarcar. Es la forma de que se hermanen y siempre vayan juntos, el día que tienen que coger la puerta lo hacen porque es parte de su recorrido natural.

Encierro Miura

Cuentan con el récord del encierro más breve y, también, del más largo de la Historia.

Sí, hemos lidiado tantas veces en Pamplona que tenemos un historial muy extenso. Hace unos años fue el más rápido, la verdad es que nos sorprendió la velocidad que cogieron todos los toros juntos. El más largo es en el que tuvo que intervenir el perro para meter a aquel toro que se quedó en el recorrido, duró más de media hora.

¿El encierro les perjudica o les beneficia en la lidia?

Creemos que el encierro les viene bien a los toros después de una semana estabulado en los Corrales del Gas. El toro nuestro sufre mucho en el transporte, cuando se tiene que lidiar al día siguiente del viaje es el peor periodo porque no le ha dado tiempo a tranquilizarse por lo que ni come ni bebe, tan solo pierde. En ese sentido, que estén una semana en Pamplona el toro se relaja y creemos que el encierro es positivo para que desfoguen.

Miura cuenta con el respeto de los aficionados de la sombra y de los mozos del sol.

He visto toros en el sol y están más pendientes de lo que parece. Si ocurre algo verdaderamente interesante en el ruedo todos se vuelven a ver, ganarse el sol tiene su mérito. Me acuerdo inevitablemente de Padilla, del Ciclón de Jerez.

¿Qué ha ocurrido con la corrida que tenían reseñada para San Fermín 2020?

Era cuatreña. Entonces decidimos pasarla al 2021, ahora que no se ha celebrado San Fermín tendremos que buscarle otro destino. Si Bilbao va hacia delante, puede ser una plaza en la que encaje perfectamente pero aún no lo tenemos definido.

Toro reseñado para Pamplona 2020

Su padre lo pasa muy mal en sus corridas, ¿usted cómo lo lleva?

Este año que estamos lidiando tan poco, me pongo malísimo en cada sitio donde lidiemos. Mi padre no va a ver nuestros toros, le convencí hace 13 años para que me acompañara a Pamplona precisamente porque era la primera vez que yo iba con 18 años. La última vez fue en Madrid en la corrida del famoso Zahonero de Javier Castaño. Mi padre lo evita todo lo que puede. Mi tío, aunque también lo pasa mal, va a todas. En Castellón, por ejemplo, estábamos contentos por cómo estaba saliendo, venía alguien y me daba la enhorabuena y yo le decía: pa qué si me quedan todavía cinco. Se pasa regular.

 

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