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Adrien Salenc: ‘Mi gran asignatura pendiente es abrirme paso en España y, para ello, me hace falta Madrid’ 

Peldaño a peldaño. Aldabonazo a aldabonazo. La carrera de fondo de Adrien Salenc nunca ha aminorado su marcha. Ahora, a los 25 años, llega el gran día: confirmar en Madrid. Será en una fecha señera en Madrid, la festividad de la Virgen de la Paloma. Esa ilusión tantas veces esperada, tantas veces vista desde la piedra de Las Ventas en otros compañeros de Escuela, de entrenamientos, de cartel… Esta vez, será su turno. Su momento. El de aquel joven que tuvo en la Escuela Taurina de Arles su fragua. El del mismo que luego, con 13 años, dejó atrás casa y familia y cruzó los Pirineos, para ahormar el yunque de su toreo en la Escuela de El Juli, en Arganda. A un puñado de kilómetros de ese Madrid que da y quita, que roba sueños y engendra ilusiones.

Cincelado con la fuerza del novillero puntero, donde destaca una arrolladora tarde en Arles cortando tres orejas, Salenc ya fue destacado finalista de las nocturnas venteñas en 2017. Este año, también sabe lo que es triunfar, tres orejas en Istres. Allí, en el Palio, recibió la alternativa en 2019 y, desde entonces, se ha hecho hueco en Francia a base de toques de atención. Tras la confirmación en La Meca del toreo, un rosario de fechas con categoría, que van de Bayona a Nimes pasando por Arganda, Mimizan o Saint Gilles. Contratos ganados a golpe de triunfo, ya saben, peldaño a peldaño. Aldabonazo a aldabonazo.

Pregunta: Antes de su presentación como novillero en Las Ventas, me confesó que, de niño, no se veía toreando en Madrid, que le parecía entonces una quimera pegarle cuatro lances a una becerra. Aquel niño confirma su alternativa este lunes en Madrid

Respuesta: Supongo que tiré de humildad, no recordaba aquella frase en la entrevista (sonríe sorprendido). Qué rápido pasa todo. Fui humilde y supongo que hablaba sobre esa inocencia del que empieza. Luego, desde el momento que viajé a España, veía clarísimo que, si estaba luchando y trabajando tan duro, era con el objetivo de estar un día en Madrid delante del toro serio, de esa integridad, que tienen plazas como Las Ventas, Pamplona… Todo mi trabajo ha sido buscando estar preparado para estos grandes acontecimientos. 

P: Y el del lunes, su conformación, lo es.

R: Sin duda, Simón (Casas) nos lo ofreció y nos pareció el momento idóneo. Llevo tres años de alternativa, he tenido la fortuna de torear bastantes corridas y ahora sí me veo listo. Madrid es muy complicado y no me veía preparado para haberlo hecho antes, porque una oportunidad así, al final es un doble filo, no quería quemar el cartucho de mi confirmación presentándome en Madrid de cualquier manera. Hubiera sido suicida. Llego con dos corridas ya toreadas de Victoriano del Río y de Robert Margé, tengo antes del 15 dos más también en Francia, así que voy a llegar con cierto rodaje, no será la primera del año. 

P: Una de esas dos tardes previas al Cónclave ha sido su estreno con los toros de Victorino Martín. En Saint Maries de Mer. 

R: Tenía mucha ilusión por ese debut con una ganadería tan importante. Ilusión y respeto. No quiero ver estas dos corridas -la otra era en Villeneuve de Marsan– como un entrenamiento para Madrid. No puedo montarme películas en la cabeza. Eso sería menospreciar al público que va a pagar su entrada. Sé que suena a tópico, pero siempre me he planteado mi carrera en ir toro a toro, faena a faena. Es evidente que el estado de ánimo influye y es diferente según la repercusión que puede tener una plaza, una feria o una tarde concreta, pero aquí hay que salir a darlo todo cada paseíllo.

‘A medida que vas creciendo ves que los animales van siendo más grandes, que las volteretas son más fuertes, que las críticas son más duras, que los profesores y los apoderados te aprietan más… Pero es una forma de vida, exactamente, la que he elegido y me siento un privilegiado’

P: ¿Le ofrecieron esta confirmación en San Isidro?

R: Hubo contactos, sí. Lo hablamos en su momento para mayo, pero luego cuando se confeccionaron las corridas no se cerró. Bueno, insisto en que creo que es el instante adecuado. En una fecha tan emblemática de la temporada en Madrid, como la Virgen de la Paloma, una fecha tan torera. Estoy muy contento, porque creo que se ha cuidado una tarde tan importante para cualquier torero. 

P: Del Anfiteatro a La Meca. Los primeros pasos en esta vereda que lleva a la confirmación en Madrid los anduvo en Arles.

R: Sí, allí me apunté a la Escuela Taurina siendo un niño. Y enseguida noté que tenía metido el veneno dentro. Un veneno que sigue aquí, porque no puedo pasar dos días seguidos sin coger un capote o una muleta, el cuerpo me lo pide. Recuerdo esa bisoñez y ese sueño de ser torero como algo bonito. 

P: ¿Lo echa de menos hoy?

R: Son etapas distintas. Luego se va haciendo todo más serio, más de verdad, compruebas que no es un juego. A medida que vas creciendo ves que los animales que tienes delante van siendo más grandes, que las volteretas que te pegan son más fuertes, que las críticas son más duras, que los profesores y los apoderados te aprietan más… Pero, al final, es una forma de vida, exactamente, la que he elegido y me siento un privilegiado por ello. 

P: Privilegiado que no consentido.

R: Por supuesto. Soy un privilegiado sí, pero nadie me ha regalado nada. He luchado muchísimo para poder llegar a este escenario de una confirmación en Madrid habiendo toreado bastante en estos tres años. Todo esto lo he arrancado yo a base de esfuerzo y trabajo diarios. Y seguiré por este método, después de mi confirmación, el siguiente objetivo es verme anunciado en ese escenario soñado que son las ferias del circuito, con televisión, con repercusión. 

P: Lo bueno que tienen en su país es que, al torero que triunfa, lo repiten, y usted ha triunfado mucho en este trienio como matador de toros.

R: Es verdad. Creo que debe regirse así el toreo. Por ejemplo, en Bayona, me han premiado. Después de dos años triunfando, éste me han metido en un cartelazo con Juan Leal y Roca Rey, en la Goyesca Azul. Pero, fíjate, este año, en algunas de esas ferias que puntué me han dejado un poco de lado y resulta sorprendente. Esto no hace más que enseñarle a uno que no somos imprescindibles, nadie lo es en ninguna feria, ni las figuras.

P: ¿A qué cree que se ha debido?

R: No sé, puede que las figuras influyan. Ellos marcan el paso a los demás. Si deciden ir más o ir a más tardes, pues quedan menos puestos para nosotros que queremos asomar la cabeza. En lo personal, me debe servir para hacer autocrítica y ahondar todavía más en mi toreo. 

P: Pero ha dado esos golpes en la mesa, ha triunfado en esas plazas.

R: Pero igual no fueron lo suficientemente fuertes. Igual, en vez de corté dos, había que cortar tres. O dónde fueron tres, cuatro. O torear con un punto de redondez aún mayor aunque saliera en hombros. Ya digo, no me debe servir para otra cosa que no sea para una cura de humildad. 

‘Es una evidencia que los toreros jóvenes necesitamos la foto con las orejas en la mano y ese ansia de triunfo, a veces, obliga a sacrificar partes del toreo que cada uno siente’

P: ¿Y cómo se consigue ese ‘punto de redondez’ en el toreo de cada matador?

R: Siendo exigente con uno mismo, ahondando en el concepto, en la pureza, y quedarse con lo mejor. Al final, se trata de ilusionar a la gente que viene a verte a la plaza. Es una evidencia que los toreros jóvenes necesitamos triunfar. Necesitas la foto con las orejas en la mano y ese ansia de triunfo, en ocasiones, obliga a sacrificar partes del toreo que cada uno siente. 

P: Volvamos a su país, con la retirada de Juan Bautista y la momentánea de Sebastián Castella, ¿es un aliciente extra para toda la amplia hornada de toreros jóvenes franceses saber que no se ha llenado ese vacío en el trono?

R: Está claro que nos motiva más. Hay un hueco ahí, no hay una figura al nivel de esos dos grandísimos toreos y todos queremos alcanzar ese nivel, esa dimensión. Volviendo a ser autocrítico, de lo que no podemos quejarnos es de que no nos han puesto, porque a todos, sin excepción, nos han dado oportunidades en nuestro país y, además, con carteles buenos. 

P: Tampoco sucede lo mismo en España

R: No, porque yo me he formado en una Escuela Taurina en España y, después de la alternativa no tuve hueco. Esa es mi gran asignatura pendiente, abrirme paso en España y me hace falta Madrid para ello. Madrid cambia la vida a cualquier torero. Porque sale el toro más serio y tiene a la afición más exigente. Ojalá mi toreo tenga argumentos para el aficionado y pueda entrar en esta plaza. 

P: Pero ahora muchos toreros y novilleros vienen a Las Ventas sin contratos, esperando a que pase algo, para usarla como trampolín. Sin embargo, Adrien Salenc llega con ese rodaje del que ya hemos hablado.

R: Mi carrera es un tanto atípica, sí. Un poco a la antigua usanza, he buscado ir por derecho, con las bases que se me han enseñado. Pero, ojo, como todos, aunque mi confirmación es una recompensa al trabajo y una oportunidad que me he ganado en el ruedo, también necesito el triunfo aquí. Por eso es la primera plaza del mundo. Pero sí, desde luego, no llego nuevo, ya han visto torear a Salenc cuatro o cinco veces y saben qué torero pueden ver.

P: De hecho, fue finalista del certamen de nocturnas en 2017, también en el verano venteño.

R: Ufff (Suspira). Ojalá pueda repetir, no me quiero atacar ni cargar de presión, porque la presión luego atenaza. Busco asumir esa presión con naturalidad y espero llegar al patio de caballos con la mente lucida, con frescura para resolver. 

P: ¿Y que esa tarde del 15 de agosto sea…?

R: El arranque de una nueva etapa en mi carrera. La fase en la que logro abrirme camino también en España como en Francia. Pienso que puedo aportar mucho al mundo del toro, así que toca sacar la raza otra vez más y reinventarme de nuevo en esta lucha a pulmón que vengo manteniendo. 

Salenc, durante su presentación en el certamen de novilladas nocturnas de Las Ventas, en 2017

‘POR MUCHO QUE AME MI PATRIA, ME SIENTO MUY ESPAÑOL’

P: También porque sigue viviendo a un paso, en Arganda. ¿Se siente ya más español que francés?

R: Son ya doce años en España, me siento muy español. Por mucho que ame mi patria, aquí tengo a mi segunda familia, mis amigos… No concibo volver a Francia. Me quedé en Arganda después de salir de la Escuela de la Fundación de El Juli, aquí sigo entrenando y tengo mi vida. 

P: Los toros, de Fuente Ymbro. A priori, materia prima contrastada.

R: Fuente Ymbro es una ganadería de garantías, que está echando toros muy buenos esta temporada, en este mismo escenario sin ir más lejos. Ojalá sigan en esa tónica. Nunca he matado una corrida o una novillada de lo de Ricardo Gallardo, espero que tenga un buen debut con ellos.

P: ¿Ha visto la corrida en el campo o en fotos?

R: No, y sí suelo hacerlo ¿eh? Me gusta ver las fotos, pero Madrid cambia mucho la metodología. Es la única que hace que altere ciertas costumbres. Madrid te mete algo en el cuerpo que no te inyecta ninguna plaza del mundo.

P: ¿Por ejemplo?

R: Bueno, tres o cuatro días antes no se podrá hablar ya conmigo. No me hará tanta gracia todo como ahora… (bromea, sobre una visión que cuesta imaginar porque el galo, feliz, no ha dejado de sonreír en toda la entrevista). Eso es la responsabilidad, ya está. No tiene otro nombre. 

P: Mascullando esa responsabilidad, ¿con qué sería feliz Adrien Salenc el Día de la Paloma por la noche, al llegar al hotel?

R: Llegar con la seguridad de que no me he dejado nada dentro. Tener el convencimiento de que, las cuatro o cinco veces que haya que cruzar la raya esa tarde, lo hice. Si lo consigo, seguro que lo demás vendrá de la mano. 

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