El problema sí es el peso

La corrida de Torrealta no podrá lidiarse completa esta tarde en Madrid pues el presidente Gonzalo de Villa rechazó cuatro de los ocho toros presentados por los ganaderos Borja Prado y su hija Pilar.

El motivo aducido fue, en el caso del toro número 42, la falta de peso mínimo reglamentario en plazas de primera categoría, porque en efecto el toro pesó 458 kilos. Los otros tres toros rechazados lo fueron, según el presidente, por falta de trapío, pero curiosamente todos ellos pesaban menos de la media tonelada. Concretamente, el 92, con 476 kilos; el 69, con 468 kilos; y el 35, con 470 kilos.
A esta información acompañamos los vídeos de los cuatro toros rechazados (incluso del que lo fue con el reglamento en la mano) para que ustedes mismos juzguen si esos toros tenían o no trapío para Madrid.
Aparte de las malas formas del presidente, que llegó a decirle al ganadero que «la corrida no vale ni para mi pueblo», es obvio que se sigue mirando la báscula a la hora de aprobar o rechazar un toro, y todo aquel que pese menos de 500 kilos es rechazado con el manido «argumento» de la falta de trapío. Los representantes de la ganadería se han negado a firmar las actas, al no estar de acuerdo no en el caso del primer toro rechazado, en el que se aplica el reglamento; sino en los otros tres ejemplares. Y se niegan porque, aunque el equipo gubernativo hable de «falta de trapío», lo que en realidad sucede es que hay miedo a una tablilla sin el 5 como dígito de las centenas. Miedo, y también un poquito de ignorancia.

Toro nº 35

 

Toro nº 69

 

Toro nº  42

 

Toro nº 92

 

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