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Un paseo por la Sevilla de Juan Belmonte (I)

Volvemos a Sevilla para recorrer algunos de los lugares que guardan la memoria de otro de los grandes personajes de la ciudad, Juan Belmonte. El “Pasmo” vivió durante gran parte de su vida en la capital hispalense y, en su Real Maestranza, vivió algunas de sus tardes más gloriosas. Una vez retirado, era frecuente verlo pasear por sus calles, acudir a diferentes tertulias o a visitar algunas de sus devociones. En su finca del término municipal de Utrera, a escasos kilómetros de Sevilla, Gómez Cardeña, acabó con su vida de un disparo. En el cementerio de la ciudad, descansan sus restos y, antes de su último adiós, sus allegados lo acercaron a la tumba de su antagonista y amigo, Gallito. Demos un paseo, en esta primera entrega, por los sitios que marcaron su juventud…

Retrato de Juan Belmonte por Ignacio Zuloaga

CALLE FERIA

A pesar de lo que muchos creen, el famoso torero Juan Belmonte no nació en Triana, al contrario, fue prácticamente en las inmediaciones del barrio de la Macarena donde vino al mundo el diestro. Nació un 14 de abril de 1982 en el número 72 (actualmente número 70) de la calle Ancha de la Feria, donde su padre trabajaba en una tienda de quincalla (objetos de metal de poco valor) de propiedad familiar, que se ampliaba los jueves con un puesto en el tradicional mercadillo. Según cuenta Chaves Nogales en su novela, fue allí el primer contacto que el joven Juan tuvo con el mundo, desde dónde observaba el gran bullicio de personas que transitaban la arteria de la ciudad.

Hoy, podemos contemplar la calle prácticamente igual que en la época y tradicionalmente, todos los jueves se sigue celebrando el mercadillo en el que Belmonte se crió.

Imagen tomada de Google Maps en la que vemos la casa en la que nació Juan Belmonte

TRIANA

Del casco histórico, al barrio que le dio fama mundial, Triana. La familia se mudó a los pocos años de nacer el torero a la calle Castilla, donde al poco tiempo su madre falleció cuando aún no había alcanzado el “Pasmo” las diez primaveras.

Instalados en la otra orilla del Guadalquivir, su padre montó una tiendecita en el Mercado de Triana, ubicado en el antiguo Castillo de San Jorge y frente al cuál, se abría la famosa Plaza del Altozano, lugar de reunión de todos los torerillos de la época. Fue aquí donde Juan Belmonte tiene su primer contacto con el mundo del toro, donde lo que comienza como un juego de niños, se convierte en su pasión y posteriormente profesión. Un día, mientras juagaba al toro, se le acercó un personaje que marcó para siempre su destino, el banderillero Calderón, de la cuadrilla de Antonio Montes, quien, viendo las cualidades del joven, lo acogió bajo su protección hasta que se dio a conocer.

La Plaza del Altozano en la actualidad es testigo de esta memoria puesto que en ella se emplaza uno de los monumentos más famosos y fotografiados de la ciudad, la escultura dedicada a Belmonte por Venancio Blanco. Se trata de una escultura de bronce, cuya composición se resuelve mediante planos que se van yuxtaponiendo conformando el retrato de Juan Belmonte envuelto con un capote de paseo en actitud de iniciar el paseíllo. La figura está tratada de una forma muy interesante, descomponiendo las formas e introduciendo el vacío en su composición, por lo que recuerda a la estética cubista. Se dispone sobre un pedestal de ladrillo visto y rodeado de parterres con vegetación que lo decoran. Cabe destacar el hueco abierto en su torso que introduce el paisaje de fondo en la concepción general de la obra.

Panorámica del monumento a Juan Belmonte en la Plaza del Altozano (Vía Flickr)

Continuando el barrio de Triana por la misma orilla, se sitúa hoy el Barrio de Los Remedios, en el que se encuentra otro de los enclaves importantes en la formación torera del joven Belmonte. Con la decisión en firme de querer ser torero, Belmonte empezó a recorrer la distancia que había desde Triana hasta los campos de Tablada, donde con un poco de suerte, y con la dificultad de tener que cruzar el río a nado y tener que evitar a los guardas, encontraba alguna vaca a la que poder robarle unos muletazos.

Otro recuerdo a Belmonte en este barrio de Los Remedios es la calle que la ciudad le tiene dedicada en el recinto ferial que, junto a la dedicada a Joselito, son las dos calles principales.

Calle Juan Belmonte en la Feria de Sevilla

REAL MAESTRANZA DE CABALLERÍA DE SEVILLA

La última parada de esta primera entrega es el lugar por antonomasia de la vida de Belmonte: la Real Maestranza de Caballería.

Nos acercamos barrio del Arenal, lugar en el que se encuentra, desde hace siglos, la plaza de toros de Sevilla, la Real Maestranza de Caballería de Sevilla. Una plaza, que tuvo muchísima importancia en la carrera de Belmonte, pues fue allí el lugar dónde cosechó alguno de sus mayores éxitos y protagonizó la etapa más gloriosa del toreo junto a Joselito. A pesar de que recibió la alternativa en Madrid, en Sevilla protagonizó tardes para el recuerdo como la del 1 de mayo de 1919, cuando «El Pasmo de Triana», tras una faena apoteósica, consiguió cortar por primera vez en la historia un rabo de un toro, concretamente a un astado de Concha y Sierra

La plaza, se conserva de forma muy parecida a la época de la edad de oro (con algunas reformas que se han realizado posteriormente), por lo que disfrutar de una corrida en el tendido es como trasladarte en el tiempo. La Maestranza, cuenta con un museo que está abierto al público, en el que también podemos ver algunos objetos relacionados con Juan.

Además de una extensa colección de carteles, cabe destacar que el museo atesora un retrato en gran tamaño de Belmonte, obra de Roberto Domingo y un busto en bronce.

Juan Belmonte en la Maestranza de Sevilla (Fotografía Serrano, Fototeca Municipal de Sevilla)

 

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