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Un negocio sobre ruedas

Un toro de Peñajara en el año 2010 retiró al sevillano Luis Mariscal en plena festividad del 15 de agosto en la Maestranza. “El toro me pegó una fuerte cornada”, rememora. Desde entonces, este matador de toros ha tocado prácticamente todos los palillos de la fiesta desde matador de toros hasta apoderado, también actuó como subalterno y “tengo el carnet de mozo de espadas”, añade. Desde hace unos años transporta los sueños de sus clientes, sus compañeros, los toreros a bordo de un ramillete furgonetas que alquila. Antonio Ferrera, Ginés Marín o Juan Ortega son alguno de sus clientes y, no parece que le vaya nada mal “este fin de semana tengo seis vehículos alquilados”. Esta es la historia de un matador que ha sabido sobreponerse a la adversidad y al destino. La historia de Luis Mariscal, un negocio sobre ruedas.

A finales de la década del 2000 y con el alto volumen de festejos se antojaba complicado el desplazamiento de las cuadrillas sobre todo en meses de plena efervescencia de la temporada. “En el mes de agosto era complicado encontrar una furgoneta”, nos recuerda el protagonista que cuenta con un parking móvil de furgonetas que hacen las delicias de muchas cuadrillas sirviendo de descanso y confort en cada uno de sus viajes. Kilómetros de calidad.

El origen de todo surgió porque “toreaba poco de matador y entonces pensé en un negocio que no tuviese que depender tanto del toro”, afirma. “Empecé de banderillero”, nos recuerda “vendí algunas y el primer año después de la cornada me lo tomé sabático y la verdad que no estaba muy pendiente de ellas”. Pero con el paso del tiempo “lo volví a retomar porque necesita vivir y empecé a alquilárselas a los toreros”, asegura. Aún recuerda los años buenos de muchos novilleros como José Garrido, “El Sombrerero”, Salvador Fuentes o el propio Roca Rey que se desplazaban a bordo de estas joyas sobre ruedas. Con tanto vehículo, es importante contar con conocimientos de mecánica “he aprendido un poco” asegura, aunque de lo que procura estar pendiente es de “los cambios de aceite y las revisiones”.

Pero, ¿quién es Luis Mariscal? – le preguntamos “ante todo Matador de toros, luego me hice banderillero y he hecho mis pinitos como apoderado de Salvador Cortés y de Israel Lancho” aunque afirma que “aquello fue una experiencia bonita, pero de mucha responsabilidad”, como si no quisiera volver a pasar aquel trago.

Realizando una pequeña descripción de su negocio manifiesta que “las furgonetas son diferentes aunque coincidan en marca y modelo”, pero hay algunos toreros que por aquellos de la superstición “me piden la misma”. Otros, sin embargo; que quieren la suya como el caso de Antonio Ferrera, Juan Ortega o Ginés Marín “tengo furgonetas para todos”; a fin de cuentas cuenta con diez Mercedes Sprinter que duermen en distintos emplazamientos: “en un garaje de un amigo, en una nave de Mairena del Aljarafe” y hasta en “el cortijo de mi padre”, lugares todos ellos seguros en tiempos de cierta inestabilidad como para tener un vehículo de altas prestaciones al descubierto y que además cuentan con todo tipo de detalles para hacer los viajes de la cuadrilla más cómodos y amenos. El caso de Ginés cuenta con cierta peculiaridad porque Mariscal hace chófer. “Soy fiel a Ginés”, defiende. Y todo porque salió una sustitución en la feria del Corpus de Granada “justo antes de la primera puerta grande en Madrid”. Desde entonces, allá donde trenza el paseíllo conduce los destinos del torero extremeño.

Supersticiones aparte, narra que el diestro de Buñola aunque cuenta con una furgoneta de su propiedad, prefiere alquilarle una. “Viene el Chófer a por ella desde Badajoz”, sostiene. En el caso del diestro pacense, Mariscal afirma que “no es delicado” (…) “Juan Ortega, tiene la suya de preferencia porque una tarde le rodaron bien las cosas y no ha querido cambiar”.

También entre sus vehículos cuenta con alguna que otra figura. Y es que hay una furgoneta que ha sido durante años la más demandada por las cuadrillas, un vehículo que “adquirí al subalterno Antonio Chacón que a su vez se la compró al Cordobés y, para colmo éste a ¡los del Río!”. Lo anecdótico radica en que fue la furgoneta que el dúo de Dos Hermanas utilizó en el estreno del bombazo musical de la “Macarena”. Corría el año 1993.  Desde entonces, se corrió la voz de que Mariscal la tenía en su poder y “todo el mundo me la demandó”, y es que hasta Morante que viajó con ella varias temporadas. Pero no solo la fiesta de los toros se desplaza a través de sus vehículos; cantantes como Paco Candela, La Húngara o Reincidentes la disfrutan en otras ocasiones; pero siempre respetando a los toreros, sus grandes aliados. “A principios de temporada, se ponen de acuerdo conmigo y formalizamos un contrato de confidencialidad respetando ambos las fechas señaladas”, finaliza.

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