Fonseca y Pamplona, un idilio con futuro

La Feria del Toro ha arrancado con un gran triunfo del novillero. Cuatro orejas que han significado el flechazo entre la afición de Pamplona y el mexicano. Una relación con química que promete prolongarse en el tiempo. Sus compañeros, aunque con menor suerte en sus lotes, han brillado en sus respectivos conceptos. Álvaro Alarcón, que cortó una oreja, impactó por su temple y su valor, mientras que Jorge Martínez, sin trofeos por la espada, cautivo con su toreo al natural.

Hubo pique de quites en el segundo entre Fonseca Alarcón. Algo necesario y poco visto en los tiempos que corren. Álvaro quitó en los medios por gaoneras con gran quietud para replicar el mexicano por el mismo palo combinándolas con saltilleras.  Isaac se fue a por todas, iniciando la faena con mucha emoción en los medios de rodillas. Estuvo arrollador y muy cabal con un oponente que no era nada fácil. Le exigió en varias tandas llevándolo por abajo con mucha firmeza. Firmó la obra por bernadinas y una estocada desprendida, que hizo que «Soñador» tardara en caer. El presidente, contagiado por el ambientes festivo, sacó las dos pañuelos a la vez junto al azul para premiar al novillo.

Al quinto, Fonseca lo recibió con una larga cambiada para sacarlo a los medios toreando para él. Aunque tenía ya la puerta grande abierta, el mexicano no deja pasar ninguna oportunidad. El preámbulo fue a pies juntos con pases por alto. Este novillo, a diferencia del anterior que le correspondió en suerte, tenía menos transmisión e Isaac aprovechó la movilidad que le regaló. Acabó metido en los terrenos de «Vago», intentando levantar la faena. Otra vez, fue preciso con los aceros y, junto con la generosidad del presidente, volvió a pasear otros dos apéndices. La alegría manifiesta del palco en el inicio de la Feria no debe empañara en ningún caso la rotundidad de Isaac Fonseca, que está a un mes de pasar al escalafón superior.

La otra oreja del festejo, la obtuvo Álvaro Alarcón del sexto. Cerró la noche un novillo deslucido, que reponía con prontitud. Con estas condiciones presentes, Alarcón mostró un valor seco al irse al centro del platillo y de rodillas empezar la faena. Este tampoco le dio opciones para lograr un triunfo contundente, pero dejó patente una gran actitud y mucha firmeza, estando por encima del ejemplar de Pincha. Cierto es que tuvo movilidad, cualidad que explotó para terminar dibujando algunos naturales memorables con despaciosidad. Concluyó con unas luquesinas templadas que entusiasmó a los tendidos. Tras un pinchazo y una estocada, cortó una oreja.

El tercero salió sueltecillo de los capotes y protagonizó un complicado tercio de banderillas. El comienzo de faena de Álvaro Alarcón fue muy arriesgado. El novillo pasó rozándole la taleguilla en un pase cambiado en los medios, para continuar ligando con quietud la serie. En la siguiente llegó la voltereta. El animal iba sin entrega y haciendo por él en todo el momento. Se la jugó cada segundo que estuvo en la cara del animal. Metió la espada con agilidad, sin que le ayudara el novillo.

«Oloroso» de Ganadería de Pincha  fue el encargado de abrir la tan esperada Feria del Toro. Salió echando las manos por delante en el capote de Jorge Martínez, que le fue ganando terreno hasta sacarlo a los medios con solvencia. El animal se pegó una fuerte costalada antes de recibir el segundo puyazo. Fonseca firmó un intenso quite por chicuelinas de mano baja como carta de intenciones. El novillo embistió en las primeras tandas de forma templada y humillando en las telas de Martínez, que imprimió torería en cada uno de los muletazos. A mitad de faena se fue apagando y el murciano acortó las distancias hasta ser volteado sin consecuencias. Con el descabello, se atascó.

Por verónicas a pies juntos saludó Jorge al cuarto de la tarde. En los primeros tercios, se presagiaba la papeleta que iba a tener el murciano delante. Aún así, brindó al público para iniciar de rodillas en el tercio. Fue muy deslucido y con peligro. El de Pincha tenía una embestida irregular y sin ritmo. Martínez, pese a todo, le presentó bien la muleta, intentando que no se la enganchara. Estuvo muy asentado y con mucha verdad, imponiéndose a base de temple. Plasmó naturales que a priori eran impensables. Lamentablemente, no rubricó con la espada su seria e importante actuación.

 

RESEÑA

Plaza de toros de Pamplona España. Primera de abono de la Feria del Toro. Tres cuartos de entrada. Novillos de Ganadería de Pincha, el segundo premiado con la vuelta al ruedo, desigual de presentación y complicados en líneas generales, primero y segundo dieron mas facilidades.

Jorge Martínez (nazareno y oro): silencio y silencio.

Isaac Fonseca (grosella y oro): dos orejas y dos orejas.

Álvaro Alarcón (blanco y plata): silencio y oreja.

Incidencias: El banderillero Jesús Robledo recibió, según el parte médico, «un puntazo en la cara interna de la tibia derecha, ocurrido con la puntilla en el segundo novillo de la tarde. Pronóstico: Leve que no le impide continuar la lidia».

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