Nueva bueyada de Samuel Flores

Descastada y amplia corrida del hierro albaceteño que no da opciones a la terna; Morenito aprovecha un sobrero de José Cruz. Castaño y Robleño dan la cara

Por redes se había pregonado la leña que traía la de Samuel Flores. Una corrida absolutamente alejada del origen Gamero Cívico. La del 2013 fue la última, aquella fue mastodóntica, descarada y sin hechuras. La que se ha lidiado este lunes en Las Ventas al menos tenía una conformación de pitones más típica de los clásicos samuelones. Dentro de su impresionante seriedad. Con una media 600 kilos por toro. El más desproporcionado de cara el cuarto, el segundo de Robleño, absolutamente inabarcable en su muletita.

Confirmó la alternativa Damián Castaño tras diez años luchando por pueblos y forjándose para una tarde como tan esperada como esta. Se estrelló. El primero, acapachado, con longitud de pitón pero cerrando la cara parecía de los de mejor expresión. Sólo fachada, se frenó mucho en el capote del salmatino que le dio sitio para ayudarlo a embestir. En la muleta derrotó con violencia en cuanto se le exigió. No se aburrió el menor de los Castaño que porfió dándole sitio para aprovechar la inercia, pero ni por esas. El toro derrotaba por alto queriéndose quitar lo que tenía por delante. Esfuerzo vano.

El chorreado sexto había parecido más bonito en los corrales. Bajo pero sin cuello, abriendo la cara pero con los pitones hacia delante. Simplón y bastote. Se frenó también de salida pero Damián Castaño le jugó bien los brazos y las piernas para hacerlo pasar con inteligencia. En la muleta del salmantino tuvo algo más de intención de humillar que sus hermanos. Sólo en el embroque porque después no tuvo voluntad real de ir hacia delante. Por el izquierdo se venía recto, con peligro. Se venció varias veces. Damián porfió en otro esfuerzo que no fue valorado en su justa medida. Confirmación prácticamente inédita, lamentablemente.

Morenito de Aranda se encontró el lote con mayores opciones ya que echaron para atrás al tercero. El sobrero de José Cruz se movió con obediencia. El torero de Aranda le enjaretó varias verónicas con gusto antes e abrochar con una media. Buen quite de Robleño. Fernando Sánchez lo bordó en sus dos turnos -especialmente con el quinto de Samuel-. Morenito le dio distancia al toro que se vino en galope. En dos tandas sobre la mano derecha hubo el acople esperado. Después el toro terminó pasando sin la clase suficiente. Morenito dejó bonitos pasajes.

El quinto lo más espectacular que hizo fue su pelea en el caballo. Empujó de verdad. En la franela se vino con velocidad. Morenito se fajó con él desde el principio en una obra de mucha actitud. No se redondeó nada de lo apuntado pero fue una faena de querer por encima de todo. El toro se venía a veces por dentro, otras se frenaba, otras parecía tener más recorrido, otras pegaba un derrote a destiempo. La brusquedad no afligió al burgalés.

A Fernando Robleño le podían haber tratado mejor. En 2019 cuajó una pausada faena a un toro de José Escolar y en 2018 firmó una de las faenas más importantes de la temporada con un toro de Valdellán. En lugar de premiarle, se le acarteló con una corrida con muy pocas opciones de embestir como era esta de Samuel Flores. El descastado segundo se lo puso complicado desde su abanta salida, huidizo. Trató de saltar en varias ocasiones. Embistió a pechugazos. No hubo forma de ahormarlo. Se lo puso muy complicado a las cuadrillas. En la muleta de Robleño se paró, midió, se orientó. Robleño estuvo hecho un tío, aguantándole todo, buscándole el otro pitón. Con una paciencia espectacular.

El toro que cerró su lote fue un destartalado toro cinqueño, con unas astas pavorosas. Una locura hasta para Pamplona. Un toro que sería precioso verlo expuesto o correr por el monte. En la plaza había que frotarse los ojos para darse cuenta de que era una realidad. Robleño hizo un esfuerzo mayúsculo por tratarlo como si fuera normal. El madrileño de San Fernando de Henares lo trató con suavidad con su capotito de vueltas azules. Tan largos y astifinos eran los pitones que hirió al caballo. Nadie supo muy bien por donde. En la muleta fue absolutamente soso, sin pasar, sin querer embestir.

RESEÑA

Lunes, 30 de mayo de 2022. Plaza de toros de las Ventas. Vigésimo tercera de la Feria de San Isidro. Cerca de dos tercios. Toros de Samuel Flores, muy serios aunque de escasa bravura. Un sobrero de José Cruz, el 3º bis, bien presentado y manejable.

Fernando Robleño, de verde botella y oro. Pinchazo, estocada que hace guardia y tres descabellos (silencio). En el cuarto, Estocada habilidosa (saludos).
Morenito de Aranda, de gris plomo y azabache. Estocada (saludos). En el quinto, pinchazo, estocada desprendida y un descabello. Dos avisos (palmas)
Damián Castaño, de grana y oro. Pinchazo, estocada baja y un descabello (silencio). En el sexto, pinchazo y estocada (silencio).

 

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