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Manizales saca en hombros a Roca Rey en su último día de feria

La Feria del Café de Manizales llegaba a su fin con un duelo en la cumbre. El enfrentamiento entre El Juli Roca Rey estuvo condicionado por el mal juego de los astados de Ernesto Gutiérrez. Triunfó el peruano gracias a su entrega y a que el público lo acompañó desde el paseíllo. Por su parte, El Juli con su maestría quiso reconducir la tarde pero no tuvo opciones.

El sexto, al igual que sus hermanos, fue otro toro manso pero obediente. Roca Rey estuvo queriendo todo el tiempo y se encontró con una plaza a favor y con ganas de que algo pasara. Nunca embistió con codicia, pero sí repetía y tenía un punto de transmisión. Mató de una estocada y paseó las dos orejas.

El segundo, un manso y huidizo, que nunca se empleó. Roca Rey consiguió darle fiesta cuando lo sujetó, pasándoselo por la espalada en varias ocasiones. Los tendidos entraron pronto, aunque después la faena fue intermitente. Siempre le dejó puesta la muleta en la cara para intentar que no se fuera, toreando en redondo. El epílogo fue pegado a tablas, que junto a la estocada algo defectuosa le valieron la oreja.

Pocas opciones tuvo Andrés Roca Rey con el descastado cuarto. Destacó el quite que instrumentó por faroles y caleserinas rematadas con una cordobina. Intentó fijarlo en la muleta pero fue imposible. Pinchó en varias ocasiones antes de enterrar la espada.

Abrió la tarde «Silvestre», un animal muy en tipo de la casa que tuvo calidad y clase. El Juli se mostró con mucha seguridad en una faena que comenzó con suavidad para terminar apretándole por abajo. El de Ernesto Gutiérrez tomó la muleta con humillación y recorrido, pero le faltó emoción en las embestidas. Motivo por el que la labor del madrileño no terminó de llegar del todo al público, habiendo plasmado series rotundas de muletazos largos y cargados de despaciosidad. Tardó en caer el toro tras el espadazo y precisó del descabello por lo que fue ovacionado.

El tercero se desplazó bien en el capote de El Juli. En los primeros tercios prometía tener virtudes que luego no desarrolló. El toro se quedaba muy corto en la muleta y, por el pitón izquierdo, midió mucho a Julián. Solo pudo hilvanar un par de tandas en las distancias cortas que tuvieron mucha intensidad. Mató de dos pinchazos y estocada.

El último toro del lote que le tocó en suerte a El Juli fue imposible para el lucimiento. Salió de chiqueros manso, parado y sin intención de tomar ni el capote ni la muleta. Aunque le puso empeño, intentándolo por ambos pitones, no tuvo ni un pase. Finalmente, el de Ernesto Gutiérrez fue abroncado en el arrastre.

 

RESEÑA

Plaza de toros de Manizales, en ColombiaColombia. Séptimo festejo de la Feria del Café. Lleno en tarde nubosa. Toros de Ernesto Gutiérrez, los dos primeros en el tipo de la ganadería nobles pero sin codicia, el resto mansos.

Julián López «El Juli» (de azul marino y oro), ovación tras aviso, silencio y silencio.

Roca Rey (de rosa y oro), oreja, silencio y dos orejas.

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