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Antonio Ferrera, Puerta Grande en Acho, presenta su candidatura para el Escapulario de Oro

Antonio Ferrera descerrajó este domingo la Puerta Grande de la plaza de toros de Acho, en Lima (Perú), que vivió la tercera de su Feria del Señor de los Milagros. El español logró cortarle las dos orejas al cuarto, un toro encastado y codicioso de El Olivar, que fue premiado con la vuelta al ruedo. Por su parte, tanto Emilio de Justo como Joaquín Galdós, que pasearon sendos trofeos, le pudieron acompañar en volandas, pero el manejo de los aceros se lo impidió a ambos.

De El Olivar fue el cuarto, al que recibió con verónicas y chicuelinas Ferrera, que después invitó a banderillear a Galdós. Dos buenos pares del extremeño y otro magnífico también del peruano. Tuvo delante Ferrera a un animal encastado, que requirió una muleta poderosa. Faena de mucho mando, que llegó bastante a los tendidos. Finalizó con una gran estocada entrando a matar citando desde larga distancia con el toro en los medios. Dos orejas para Ferrera y vuelta al ruedo para el bravo ejemplar de El Olivar.

Rompió plaza un ejemplar de La Viña al que Ferrera recibió con una larga cordobesa para después torear con templadas verónicas que abrochó con chicuelina y media. Fue un animal blando, que perdió las manos después del único puyazo que cobró. Destacó Ronald Sánchez en banderillas, que fue prendido sin consecuencias. En la muleta, acusó esa falta de fuerzas en sus embestidas cortas. Desarrolló sentido el burel, que llegó a voltear a Ferrera. Tras el percance, se dolió de la parte izquierda de su cadera, aunque regresó a la cara del toro para extraer muletazos de uno en uno, entre los pitones, en series cortas. Lo mató de estocada y descabello y escuchó palmas desde el callejón.

También lució las cintas de La Viña el segundo, con el que Emilio de Justo se fajó en lidiador para recibirlo antes de poder robarle un par de verónicas estimables. Cumplió en la vara que recibió el animal y, luego, el español basó el trasteo en la mano derecha. Buena faena que había brindado a su compañero Joaquín Galdós. Hubo cuatro tandas notable con la diestra, profundas y templadas, llenas de hondura. Menos lucidez y recorrido tuvo el astado por el pitón izquierdo, más parado. Por ello, volvió a torear en redondo para recuperar el diapasón de la obra. La estocada, en el sitio, hizo aflorar los pañuelos y paseó un trofeo.

El quinto perteneció al hierro de La Viña y lo toreó a la verónica Emilio de Justo, que rubricó el saludo con chicuelina y una media superior. Destacó Dennis Castillo manejando las farpas. Después, construyó una buena faena la figura española. Toreó reunido y con profundidad en las series en redondo. Por ahí, fue mejor el burel, más reservón por el izquierdo, pese a lo cual logró extraer igualmente dos series notables al natural. Sin embargo, la opción de premio se desvaneció con el manejo tanto de la espada como del verduguillo.

Mostró la divisa rojiblanca de El Olivar el tercero, animal que no permitió el lucimiento de Joaquín Galdós con el capote. Recibió un puyazo muy medido y, después, brindó al público para comenzar el trasteo citando desde los medios para pegarle un molinete de rodillas, que enlazó con derechazos templados. Comienzo vibrante, que encontró continuidad en tres tandas más con esa mano, poderosas, apretando por abajo al animal. Acusó esa exigencia el toro en las tandas posteriores, en las que hubo menos acople y ligazón. Tras pinchazo y estocada, se le pidió y otorgó una oreja.

El sexto, también llevó el pial de El Olivar. Fue un astado que no contribuyó a que Galdós pudiera estirarse en los lances de recibo y llegó con poca fuerza a la muleta. Tuvo poca raza, pero puso mucha voluntad el peruano en todo momento para tratar de sacar partido de él y logró, así, varias series estimables con ambas manos. Entrega sin concesiones de Galdós que, en la suerte suprema, no encontró refrendo. Tras dos pinchazos, dobló el animal y hubo silencio para el torero local.

RESEÑA

Plaza de toros de Acho, en Lima (Perú)Perú. Tercera de la Feria del Señor de los Milagros. Tres cuartos largos de entrada. Toros de La Viña y El Olivar, bien presentados. De interesante y buen juego, en líneas generales. El mejor, el cuarto, fue premiado con la vuelta al ruedo.

Antonio Ferrera (de blanco y oro), palmas y dos orejas.

Emilio de Justo (de catafalco y oro), oreja y silencio.

Joaquín Galdós (de pizarra y oro), oreja y silencio.

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