spot_imgspot_img

La capacidad de López Simón se impone para salir a hombros en la undécima corrida de la feria de San Marcos

Adiel Armando Bolio

El madrileño logró el triunfo al cortar dos orejas, en tanto que Jerónimo se hizo de una en su despedida de este público y Fermín Rivera de otra.

El coso Monumental de Aguascalientes registró este jueves 5 de mayo casi media entrada, en tarde calurosa, para la undécima corrida de la Feria Nacional de San Marcos 2022, resultando triunfador el espada madrileño al cortar dos orejas y por ello salir en hombros, en tanto que sus alternantes, el mexiqueño Jerónimo le «tumbó» un apéndice al toro del adiós a esta afición y, el potosino Fermín Rivera se hizo de una oreja. 

Se lidiaron toros, débiles en general, de la dehesa de Rancho Seco, dentro del festejo de su centenario, siendo bueno el quinto, con arrastre lento; de regulares a buenos fueron el cuarto y el sexto. Lo demás fue complicado. 

Jerónimo en su primer toro veroniqueó con empeño. Su labor de muleta fue plena de torerismo por ambos lados, sobre todo por el derecho y con detalles de mucho arte, estando muy por encima del burel. Mató de pinchazo y estocada caída para ser aplaudido. 

A su segundo, llamado «Centenario», el del adiós a este público, Jerónimo lo bregó. Tras el segundo tercio, se desmonteró el banderillero Gustavo Campos. Con la sarga, Jerónimo sólo por momentos encontró el acomodo. Empezaron a sonar las sentimentales notas de «Las Golondrinas» y el torero se confió más al hacer su personal toreo.  Acabó de estocada delantera y tendida para serle otorgada una sentida oreja. 

A su primero, Fermín Rivera simplemente lo bregó con solvencia. Con la muleta, a un ejemplar débil, le porfió por el derecho con oficio y actitud hasta desengañarlo y cuajarle series importantes. Por naturales se esmeró, pero con la diestra se lució de verdad. Fallo al matar y se le aplaudió el esfuerzo tras un aviso. 

Fermín a su segundo, «Acólito», lo veroniqueó con clase y mejor quitó por chicuelinas. Buen puyazo de Eduardo Rivera. Luego del tercio de palos se destocó Edgar Camacho. Con la pañosa, Fermín le brindó a su colega Jerónimo para cuajar un estupendo trasteo, pleno de temple, clase y buen trazo, con mucha estética y sobriedad por los dos pitones. Terminó de estocada trasera y caída para recibir una oreja y al toro dársele arrastre lento. 

Alberto López Simón sólo bregó a su primero, de nombre «Erudito». Con la muleta, a otro ejemplar falto de fuerza, le realizó, por lo mismo, un trasteo intermitente, pero paciente, con meritorios pases diestros y al natural, incluyendo un susto del que se sobrepuso con torería y valor. Mató de estocada tendida para obtener una oreja. 

Y en el que cerró plaza, «Berrinche», tras bregarlo, a base de sobarlo y de entenderlo, Alberto le logró una estupenda faena con las dos manos, sobre todo con la derecha, corriéndola bien y atemperando mejor, salpicando con detalles de mucha torería. Mató de estocada certera para obtener una oreja y por ello salir en hombros. 

 

RESEÑA

Plaza Monumental de Aguascalientes. Undécima corrida de la Feria Nacional de San Marcos. Casi media en tarde calurosa. Toros de Rancho Seco débiles en general, siendo bueno el quinto, con arrastre lento; de regulares a buenos fueron el cuarto y el sexto. Lo demás fue complicado. Jerónimo, palmas y una oreja en el de la despedida; Fermín Rivera, palmas tras un aviso y una oreja; Alberto López Simón, una oreja y una oreja, con salida en hombros.

spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img

RELACIONADO

spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img