Islero

ISLERO

Acuñé 

Mis huesos

En el reino ingrávido, 

Labré las olas

Del dulce mar. 

Mi existir fue 

Un tanto homérico. 

Luché con ganas,

Mi sangre más. 

Volé

Tan alto

Como un pesquero, 

La yerba verde

Se hizo metal.

Pensé en los ojos

De un tal Islero, 

Tu boca pasa,

La Fe, moral. 

Me pides

Calma

Y yo me quedo, 

En esta fragua

Que es de cristal, 

Paz no se vende,

Ya no hay dineros, 

Buscan en jaulas

La libertad.

 

Por Ricardo Pineda (@ricardo.pineda_ , @lanochecerrada)

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