Gran tarde de toreo extremeño en Badajoz

Tres orejas por coleta en una gran tarde con el interesante comportamiento de los toros de Victoriano del Río

La segunda tarde de la feria de Badajoz acogió un ambientazo en los tendidos. El 75% por ciento permitido estuvo a punto de colmarse. El calor y el adelanto de la hora no fue óbice para que acudiera la afición.

La corrida de Victoriano del Río fue imponente. Pareja dentro de su seriedad, abriendo la cara, con alzada en su conjunto. Una importante corrida que fue perfectamente aprovechada por la terna 100% extremeña.

La tarde dio un vuelco cuando Ginés Marín quitó al tercero. La plaza se sumió en un silencio al ver arrancarse al amplio Victoriano hasta la jurisdicción del torero extremeño. Un quite por chicuelinas, combinado con tafalleras y terminando en redondo. Ahí enseñó el toro su temple y Marín sus intenciones. La faena comenzó de rodillas en el tercio, en redondo, mirando al tendido. El toro entonces salió mirando hacia tablas. Ese gesto, esa mansedumbre, marcaría la faena porque, aunque tuviera esa querencia, mantuvo la humillación y la intensidad en la embestida. La actuación en su conjunto fue rotunda. La estocada puso el colofón y las dos orejas fueron de ley.

Otro premio logró ante el que cerró la tarde. Un toro que estuvo perfectamente picado por su padre, Guillermo Marín. La faena también fue importante. Un toro humillador, con mucha transmisión en los primeros compases de la faena. Marín estuvo se mostró muy comprometido, lo entendió perfectamente con la mano izquierda. Una buena estocada aunque requirió el uso del descabello.

También cortó dos orejas Antonio Ferrera al cuarto de la tarde. Lo recibió de rodillas en el tercio y continuó con verónicas muy arrebatadas. Cogió las banderillas ante la petición de sus paisanos. Dejó un buen primer par. En el segundo, le apretó el toro hacia tablas y le alcanzó al llegar a tablas. Cayó Ferrera dolorido en el callejón. Se repuso, y aunque demostraba una clara cojera, puso un último par al violín. Brindó la faena a sus compañeros y paisanos. El toro tuvo ritmo y Ferrera lo aprovechó para torearlo a placer. El final de la faena, ya cerrado en tablas, fue muy asentado. Rompió la afición pacense. Se dispuso a entrar a matar a gran distancia, aunque pincho en el primer envite. Dos orejas.

Ya en el primer toro hizo un esfuerzo con un toro áspero, mostrando una gran disposición y estoqueando por arriba.

Emilio de Justo sumo en su esportón tres orejas. Dos logró del exigente quinto, un toro que no regaló nada pero con el que De Justo estuvo sublime desde el saludo capotero. El toro de Victoriano del Río tuvo mucha intensidad en su embestida. Logró los mejores momentos al natural, con una tanda muy ceñida. Por alto se revolvía el toro, pero De Justo lo entendió y lo cuajó. La estocada, en una tarde de grandes estocadas, fue para enmarcar. Otro trofeo logró en su primer turno, al que recibió verónicas y chicuelinas en un saludo variado. Un toro al que le faltó celo pero con el que estuvo muy acertado.

RESEÑA DE BADAJOZ

Sábado, 26 de junio de 2021. Plaza de toros de Badajoz. 6 Toros 6, de Victoriano del Río para Antonio Ferrera, saludos y dos orejas, Emilio de Justo, oreja y oreja, y Ginés Marín, dos orejas y oreja.

Incidencias: Antonio Ferrera no pudo salir a hombros con sus compañeros por tener que ir a la enfermería tras resultar prendido en el cuarto toro.

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