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Fidel Carrasco y Carmen del Castillo: «Joselito implantó la forma de torear del futuro»

La Alameda de Hércules, una noche de las que hace frío de verdad en Sevilla, es el lugar elegido para quedar con dos fieles defensores de la religión gallista, un movimiento que ha visto aumentado sus seguidores en 2020 tras la conmemoración del centenario de la muerte de uno de los toreros más trascendentales de la historia: José Gómez Ortega, Gallito

Fidel Carrasco (Madrid, 1966) y Carmen del Castillo (Granada, 1961) son dos personas admirables por su serenidad y sabiduría, investigadores taurinos tardíos pero incansables, sus estudios sobre las plazas de toros monumentales y la figura de Joselito les ha llevado en poco tiempo a convertirse, junto al tercer integrante del grupo, Julio Carrasco, en referentes de la historiografía taurina y a publicar dos ensayos que se antojan imprescindibles en cualquier biblioteca taurina.

Fidel Carrasco Carmen del Castillo

Fidel Carrasco y Carmen del Castillo en la Alameda de Hércules (Sevilla). Durante la década de 1910-1920, esta zona fue el centro neurálgico del “gallismo” en la capital hispalense y lugar de residencia del torero

“Plaza de Toros Monumental de Sevilla” y “Dos temporadas y media”, dos trabajos exhaustivos que se han convertido en poco tiempo en imprescindibles, ¿en qué momento deciden tres aficionados que nunca se habían dedicado a nada relacionado con la tauromaquia a investigar sobre la vida y obra de José Gómez Ortega “Gallito”?

Fidel – En un principio, nunca tuvimos intención de investigar nada, ni sobre Joselito ni sobre la Monumental de Sevilla. Siempre hemos sido aficionados, especialmente Julio y yo, y en un momento determinado, a raíz de un librito editado por el Ayuntamiento de Sevilla y titulado «La Monumental de Sevilla. Voces y Silencios», empezamos a tener constancia de la existencia del gran proyecto que supuso la construcción de esta plaza de toros. Teniendo en cuenta que, profesionalmente, nos dedicamos a la estructura de la edificación, desde el cálculo al estudio de patologías, observamos que el libro, a pesar de estar muy bien escrito, tenía graves carencias técnicas en el relato. Por ejemplo, en el tema de las pruebas de carga, algo no nos cuadraba, pues estamos hablando que los técnicos que las realizaron eran los mejores de España, y pasar de estar funcionando la Plaza tres años seguidos sin problemas y clausurarla al año siguiente de la muerte de José…

Carmen – Conclusión, todo era un tema técnico, y como Fidel es muy constante, día tras día nos repetía que todo eso había que investigarlo y al final nos metimos de lleno en el asunto. Consultar hemerotecas, archivos… ¡pura fantasía!

F – En primer lugar, todo lo que encontramos estaba destinado a publicar artículos académicos (que Carmen, al no ser arquitecta, no llegó ni a firmar el primer artículo que publicaron pese a ser igualmente coautora), no teníamos idea de publicar un libro, pero como encontramos tantas cosas, no podíamos permitir que solo lo conocieran personas del mundo académico…

C – Y de ahí, el lanzamiento del primero, en el que fue clave la insistencia de Julio. Lo demás es historia…

Sobre la Monumental de Sevilla, pese a ser durante algunos años uno de los centros neurálgicos de la ciudad, existía poca información y bibliografía, de hecho, creo que gran parte de la población desconoce su historia e incluso su existencia, ¿es verdad todo lo que se cuenta sobre historias turbulentas y conspiraciones a su alrededor?

F – La Monumental de Sevilla, fundamentalmente, es el símbolo de la grandeza de Joselito. Precisamente por ello, se mandó a demoler la Plaza y se intentó borrar de la memoria de Sevilla… Durante el siglo XX, se reescribió la historia tanto de Belmonte como de Gallito, a uno le tocó la gloria con Chaves Nogales y a otro un escrito lleno de connotaciones negativas con Gustavo del Barco.

C – Cuando hablamos de la Monumental, hablamos de la Sevilla de principios del siglo XX, una época que es fundamental conocer bien para valorar correctamente la importancia de aquel edificio y de las personas que impulsaron su construcción. Actualmente, estoy leyendo bastante sobre la Exposición de 1929, y me parece asombroso que Joselito y Lissen promovieran la construcción de la Monumental, ¡tela en comparación con lo que había! El hundimiento de la Plaza en 1917, en plena Crisis del 17, con lo que ello conlleva, invita a pensar claramente en un sabotaje. Son numerosas las crónicas que hacen referencia a ello, si bien es cierto que las pruebas son más difíciles de encontrar.

F – Pero las encontraremos, sabemos dónde buscar…

Desde Sevilla, a Barcelona, Madrid o Pamplona, ¿qué supuso la construcción de esta Plaza de Toros para el devenir de la tauromaquia?

F – Las monumentales en realidad fueron tres: Barcelona, Sevilla y Madrid. Evidentemente, es el futuro de la tauromaquia; la tauromaquia ha llegado hasta nuestros días o, al menos tal y como la conocemos, gracias a este tipo de recintos. En mi época de estudiante, mi padre me daba 500 pesetas y podía ir a cualquier festejo en diferentes sitios. Aquí en Sevilla, solo se ha dado esa situación durante tres años.

En Sevilla, eso ni se sabe…

F – Con el documental (Fidel se refiere a la coproducción de Ilustrágora, RTVE y Canal Sur que se presentó en Sevilla el pasado mes de noviembre y que lleva por nombre “Joselito, el torero sabio”), mucha gente se va a dar cuenta de la dimensión de todo aquello. Es como contraria a la idiosincrasia de Sevilla, puesto que aquí no hay nada más allá de la Maestranza, pero una ciudad con la afición y población de la capital hispalense, requería y requiere de un recinto mucho mayor.

C – Aquí también hay un personaje clave que es Julián Echevarría, empresario de la misma y de muchas otras plazas de la geografía española, persona con muchísima iniciativa. Hay que tener en cuenta otra cosa que, a partir de 1905, en España se fomenta el turismo, ¿qué hubiera sido de la Exposición Iberoamericana de 1929 con una Plaza Monumental? El espectáculo de masas de la época eran los toros…

En esa misma línea, ¿qué otros aportes al mundo taurino creéis que se deben directamente a la figura de José?

C – Siempre se ha dicho, Joselito implantó la figura del apoderado, ahí está su mano derecha en todos aquellos años, Pineda. A partir de ahí, cambia mucho la historia…

Hablemos ahora del torero, siempre se ha creído que el gran revolucionario en la forma y estética de torear fue Juan Belmonte, pero desde hace algunos años, varios especialistas, entre los que os incluyo, afirmáis todo lo contrario…

F – La evolución de la tauromaquia es una obra conjunta de todos los profesionales que se han dedicado a ella. El problema es que siempre se le ha negado a Joselito su papel en dicha evolución, que la tuvo y mucho, principalmente en el toreo en redondo. No fue su creador, pues ya hay testimonios de que en el siglo XIX se hacía, pero después de un periodo de latencia, fue el que terminó por recuperarlo y lo implantó como la forma de torear del futuro. Era algo que tenía muy asimilado, hay evidencias de que lo hacía desde novillero.

 

 Por tanto, ¿defenderíais que fue, como se tituló una exposición en Sevilla, una “revolución complementaria” o que el aporte de Belmonte fue mucho menor en comparación con el de José?

C – No se trata de medir, fueron lo que fueron. Existen películas anteriores a Belmonte en las que por ejemplo Saleri se cruza al pitón contrario; que Belmonte también lo hacía, pues sí, pero que se le adjudique exclusivamente el mérito a él… Nadie inventa nada de la noche a la mañana, todos tienen influencias de todos.

F – Una cosa sí está clara, que la “Edad de Oro” duró lo que duró Joselito. Si el que muere en Talavera es Belmonte y no Joselito, este periodo hubiera seguido: la edad de oro fue José. De hecho, en el año 1918 Belmonte no torea en España y nadie quita ese año de la edad de oro del toreo. Juan Belmonte fue un grandioso torero, pero sin Joselito no hubiera tenido la trascendencia que conocemos, y el menor de los Gallo sin el <<Pasmo>>, hubiera sido lo mismo.

Recientemente, extrapolando la conversación a la historia de España, se están publicando cientos de estudios para desmentir y combatir la “leyenda negra” antiespañola, ¿creéis que ha existido un fenómeno similar de leyenda negra <<antigallista>> durante buena parte del siglo XX?

F – Sigue existiendo, Joselito sigue siendo una persona non grata en ciertos sectores de la sociedad sevillana. Y hablamos de una persona que lleva cien años muerto.

C – Vuelvo a repetir, la Sevilla de entonces era muy clasista y esas reminiscencias siguen estando en la ciudad. Nosotros somos unos enamorados de la ciudad y aunque no somos sevillanos, la frecuentamos habitualmente y esa relación más íntima permite vislumbrar algunas evidencias de que algunas de aquellas cosas, en cierto modo, siguen vivas

F – En un programa del canal Toros dedicado a Joselito en 2020, el catedrático de historia de la Universidad de Sevilla, Andrés Luque Teruel afirmó que, en un momento determinado, las veinticuatro familias más poderosas de Sevilla encargaron a Chaves Nogales la novela que encumbró a Belmonte, y en esa misma línea, creemos que se pudo encargar la biografía de José firmada por Gustavo del Barco.

Joselito Gallo

“La <<Edad de Oro>> duró lo que duró Joselito. Si el que muere en Talavera es Belmonte y no Joselito, este periodo hubiera seguido: la edad de oro fue José”

Sobre Joselito, se han vertido todo tipo de opiniones, pero una que ha calado bastante es la idea de que era un personaje introvertido y de personalidad maniática (casi que no tenía vida más allá de los toros) además de ser una persona triste… ¿qué opináis al respecto?

C – Por lo que nosotros hemos encontrado en hemerotecas y archivos, no tiene nada que ver con lo que cuentan. Además, hemos tenido la suerte de conocer a descendientes directos (vía Sánchez Mejías) que nos han contado las opiniones de los que lo trataron en la intimidad, Ignacio, Rafael, Belmonte, su hermana… Todos coinciden: a Joselito le encantaban los saraos.

F – Y, además, hay una cosa clara que respalda nuestra idea y que tú conoces, pues lo recuperó recientemente la Unión de Bibliófilos Taurinos: las crónicas de Lima. Lo de la tristeza se lo inventaron diversos autores, pero cuando tú acudes a la prensa anterior a 1920, ves que todo es falso. Si Joselito hubiera sido una persona triste y tan “gilipollas” como lo ponen, ¿iba a causar tanto dolor su muerte en toda España? Era una persona admirada y querida, era un fuera de serie, y todo por su personalidad.

En 2020, se celebró el centenario de la muerte de José y desde aquella efeméride, se ha observado un aumento considerable de aficionados que se han apuntado a la legión “gallista”, ¿se trata de una moda pasajera o el personaje causa profunda y verdadera admiración?

C – Yo creo que cuando se conoce al personaje, se le admira, y el centenario ha ayudado a que el gran publico sepa algo sobre su vida.

F – El personaje enamora, trasciende más allá de lo taurino. Un ejemplo son las productoras del documental que hemos hablado antes, Carmen Jiménez y Sonia Vega, que cuando han estudiado el personaje se han quedado prendadas de su figura. Cualquiera que lea un poco sobre él se da cuenta, ¡no ha habido un torero como Joselito!

Muchos de ellos, menosprecian casi gratuitamente a otros toreros de la época como Belmonte, Bombita o Gaona, tratándose de personajes que vivieron hace un siglo, ¿no pensáis que algunos están un poco radicalizados?

F – En todos estos movimientos, hay mucha gente que se apunta por la moda y después quieren ser los que más saben o los más radicales. Un ejemplo de esto ha sido también con el documental de Curro, ahora todos son curristas…

La Plaza de Toros de Las Ventas debería llamarse “La Ventas del Espíritu Santo – Plaza de Toros Joselito <<El Gallo>>”

La pandemia de la COVID-19, trastocó muchas de las actividades programadas para la celebración del centenario, pero de las pocas que se hicieron, seguramente la de mayor repercusión haya sido la inauguración de un monumento frente a la Basílica de la Esperanza Macarena. Un monumento, que no ha estado exento de polémica por el, según algunos, poco parecido con el retratado… ¿se ha saldado una <<deuda histórica>> cómo afirman los promotores del monumento?

F – A mí personalmente no me gusta demasiado, pero no lo critico. Hay que reconocer al menos la intención de agradecimiento de la Hermandad de la Macarena. España sigue siendo España y Sevilla sigue siendo Sevilla. Normalmente tendemos al inmovilismo, y cuando alguien hace algo, surgen voces críticas, normalmente procedentes de las personas que menos hacen.

C – ¡Qué menos que Joselito tuviera un monumento en la ciudad y no solo en el cementerio! Yo voy más allá, pienso que Las Ventas debería de llamarse “La Ventas – Plaza de Toros Joselito <<El Gallo>>”.

Es un secreto a voces, que el aficionado medio, en líneas generales, no suele consumir mucha literatura taurina, pero se ha comprobado con la reciente emisión del documental sobre Curro Romero y en la presentación del documental “Joselito, el torero sabio” en Sevilla, reuniendo a más de 200 personas, que este tipo de producciones pueden acercar a personajes históricos al gran púbico, ¿no sería importante promover e invertir en la realización de este tipo de audiovisuales?

F – Es fundamental, nosotros somos arquitectos y aficionados a los toros, y las publicaciones de ambas temáticas tienen mucha información gráfica, por lo que en nuestros libros intentamos meter muchas imágenes que sirvan para fijar el texto. Precisamente por eso, es fundamental la producción de estos documentales, como dice el refrán vale más una imagen que mil palabras.

C – El entusiasmo y la forma de transmitir las cosas es muy importante, ese es el ingrediente principal para realizar cualquier proyecto de divulgación.

Dicen que no hay dos sin tres… ¿tendremos un tercer libro próximamente?

F – Un tercer libro seguro, en principio para este año saldrá a la luz. Después de eso, quién sabe, en un primer momento iban a ser únicamente artículos académicos.

C – Una cosa está clara y es que estamos muy implicados en ofrecer a los aficionados todo cuanto podamos sobre José, el número de libros el tiempo lo dirá.

Por último, puesto que acabamos de iniciar el año, ¿un deseo taurino para 2022?

F – Que el virus nos permita tener una temporada completa con total normalidad y que en el futuro ojalá tengamos un nuevo Joselito, pero sinceramente lo veo imposible. Y con esto me refiero a una persona que haga algo pensando en una trascendencia que llegue con inercia a dentro de cien años. Es lo que nos haría falta para los ataques que estamos sufriendo, pero todos piensan en ellos mismos.

C – Evidentemente hace falta alguien que tire de la tauromaquia, pero sinceramente no van a poder con ella, porque es cultura y una forma de vivir que está en el ADN de la sociedad española. Mi deseo es que los aficionados transmitan la riqueza de la tauromaquia, puesto que son los que pueden hacerlo de forma más pura. Seguramente yo, si no es por Fidel y por que me transmitió su afición y me embarqué con él en la investigación sobre Joselito, estaría al otro lado. Quiero terminar diciendo que le doy las gracias a Joselito porque después de cien años me ha dado mucho, yo no entiendo de toros, no me considero aficionada, pero él me motiva a seguir queriendo aprender, ¡imagínate como ha sido su figura!

Gracias.

Pedro Casado Martín

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