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Fallece Joaquín Bernadó, un maestro más allá de la ‘bernadina’

El mejor torero catalán muere a los 86 años en Canencia (Madrid), el matador barcelonés más importante de la historia

Ha fallecido a los 86 años de edad el maestro Joaquín Bernadó Bartomeu. Recordado por su papel como profesor de la Escuela Marcial Lalanda de Madrid durante más de 30 años, por sus comentarios en las retransmisiones de Telemadrid y por ser un extraordinario torero en las décadas de los años 60 y 70. Bernadó nació en Santa Coloma de Gramanet (Barcelona) el 16 de agosto de 1935. Cuando aún no había cumplido los quince años tomó parte en un festejo menor que tuvo lugar en Manresa el día 25 de mayo de 1950. Sin embargo, y a pesar de sus tempranos inicios en el toreo, cursó la carrera de Comercio, aunque pronto abandonó estos estudios para consagrarse de lleno a su vocación taurina. Se fue a vivir a Sevilla, apoderado por Miguel Moreno -quién también apoderaba a Curro Romero- formándose con los toreros de aquella época de Camas.

Debutó con caballos tres años después en Ledesma y se presentó en Madrid en junio del 55, junto al recientemente desaparecido Jaime Ostos, cortando una oreja de peso que le puso en boca de todo el orbe taurino por sus buenas maneras. El ambiente adquirido le permitió acartelarse en una alternativa de lujo con Antonio Bienvenida y Julio Aparicio. Se doctoró el 4 de marzo de 1956 y las reses correspondieron a Manolo Arranz. Ese mismo año confirmó la alternativa en Madrid de manos de Mario Carrión con Joselito Huerta.

Considerado como el torero catalán más completo de la historia. Fue un torero fino, elegante de vertical estética. Hizo más de 200 paseíllos en Barcelona. Protagonizó una gran faena en la reaparición de Luis Miguel Dominguín en Barcelona, cuajando una magnífica faena con pasajes extraordinarios de frente. Malogró con la espada, como tantas veces, la tarde. Fue realmente su talón de Aquiles que le llevó a canjear importantes triunfos por vueltas al ruedo.

Siendo un torero de corte artístico, hizo frente a todas las ganaderías y encastes. Fue capaz de matar ganaderías duras sin ningún esfuerzo. En el año 72 mató en solitario una corrida de Miura en Barcelona. En Madrid también fue reconocido en esta faceta, como maestro lidiador sin perder la elegancia. Torero admirado y querido en Las Ventas.

Cosechó un gran cartel en México, siendo hasta la llegada de Pedro Gutiérrez ‘Niño de la Capea’, el torero que más toreó en el país azteca. Para la historia, uno de los toreros españoles más significados en México. Puso de moda los remates negros en los vestidos bordados en oro.

El célebre crítico K-Hito escribía: “De no estar probado que Joaquín Bernadó ha nacido en Santa Coloma, habría que pedir su partida de nacimiento a la parroquia de Santa Ana, en Sevilla, junto a la cerámica trianera. ¡Qué sabor, qué color y qué olor de torero caro! Sus verónicas parsimoniosas, sus pases de pecho más largos que el talgo, sus soberbios naturales. Aunque el novillo le pegue una voltereta, él ni se despeina. Joaquín Bernadó es la elegancia con Monter”

Se retiró al finalizar la temporada 1983, concretamente el 24 de septiembre en suMonumental de Barcelona.

 

Como legado, además de una defensa total de la fiesta en Cataluña, ha dejado la creación de una suerte de muleta como es la bernadina. Muletazo que habitualmente se interpreta en el final de la faena, con la franela detrás del cuerpo y la muleta montada. Pasó los últimos años de su vida en la Sierra de Madrid, en el pueblo de Canencia.

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