La integridad de un Desafío que hace afición: Así hemos contado el toro a toro

Foto: Circuitos Taurinos

Manuel Escribano Alejandro Morilla salieron por la Puerta Grande en un interesante Desafío Ganadero. El cuarto toro, de Adolfo Martín, fue premiado con la vuelta al ruedo.

«Huelvano» de Cuadri abrió el esperado «Desafío Ganadero». Un toro cercano a los seis años y que no estuvo sobrado de fuerzas. Manuel Escribano, que reaparecía tras su percance en La Línea de la Concepción hace dos semanas, no pudo poner banderillas al no encontrarse al cien por cien. Eso no le impidió estar con mucha seguridad con animal que no se lo puso nada fácil. Con inteligencia estructuró una faena meritoria con un toro que tenía cierto peligro. Hubo pasajes cargados de templanza. Tras una estocada un poco caída paseó la primera oreja.

En cuarto lugar saltó al ruedo «Baratero» de Adolfo Martín al que Escribano saludó por verónicas. Recibió dos puyazos, en un tercio algo desordenado. El matador de Gerena realizó una faena medida a un gran toro. El astado tomó las telas por abajo con clase y ritmo. Brotaron naturales cargados de despaciosidad y hondura. Se tiró encima de él y dejó una estocada tras la que afloraron los pañuelos con fuerza. Dos orejas de ley y «Baratero» fue premiado con la vuelta al ruedo.

El primero de Adolfo Martín peleó en varas. Alejandro Morilla inició la labor de dentro para fuera. «Vanidoso» fue un oponente exigente pero el torero de la tierra estuvo muy firme y le pudo a base de buena colocación, de darle sitio y de llevarlo por abajo metido. La espada entró algo caída y atravesada, pero de rápido resultado. Alejandro paseó una oreja y fue el «Adolfo» fue aplaudido en el arrastre.

Morilla le dibujó verónicas de bello trazo a «Engañado» de Cuadri. Un ejemplar voluminoso que pesó 620 kilos. El gaditano decidió que solo acudiera en una ocasión a su encuentro con el caballo. En banderillas, destacó Ocaña que colocó un extraordinario par. Al gaditano le costó acoplarse a un astado con emoción y recorrido. Fue a mitad de faena cuando le tomó las distancias. Remató con un espadazo y paseó otro apéndice.

Rubén Pinar saludó a «Navegador» de Cuadri con un ramillete de verónicas en el que mostró tener un buen son. Tomó dos puyazos, de los que salió desfondado. Fue un mansito que pasó de tener peligro a no querer ver la muleta del torero. Lo sacó de querencia para intentar que rompiera pero el toro siguió en sus trece. Pinar tuvo que abreviar. Acabó con él de un pinchazo previo a la estocada y escuchó palmas.

Cerró la tarde «Arenero», que a la postre fue el «Adolfo» más complicado del trío. Pinar hizo un esfuerzo sin pasar de voluntarioso. El animal pasaba a media altura sin entrega alguna y se revolvía pronto, llegando a desarrollar violencia. Escuchó una ovación tras matar de una estocada atravesada y un descabello.

 

RESEÑA

Plaza de toros de El Puerto de Santa María (Cádiz) España. Cuarta de la Temporada de Verano. Media entrada. Desafío Ganadero. Toros de Cuadri (1º, 3º y 5º) y Adolfo Martín (2º, 4º y 6º), el cuarto fue premiado con la vuelta al ruedo.

Manuel Escribano, (de grana y oro), oreja y dos orejas.

Alejandro Morilla, (de blanco y plata), oreja y oreja.

Rubén Pinar, (de azul pavo y oro), ovación y ovación.

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