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“El Juli” indulta y Silveti se lleva tres orejas en la corrida de la Revolución Mexicana en Irapuato

Un lleno registró el coso Monumental “Revolución” de la ciudad fresera y, bajo un gran ambiente, se dio la tradicional corrida para recordar la gesta revolucionaria de la nación, ahora en su CXII aniversario, resultando triunfadores los protagonistas del mano a mano entre el español Julián López “El Juli” y el anfitrión Diego Silveti, logrando el primero de ellos indultar al quinto, de nombre “Carmelo”, en tanto que el segundo se hizo de tres trofeos auriculares.

Se lidiaron entonces seis toros de la dehesa estatal de San Miguel de Mimiahuápam, siendo indultado el quinto, “Carmelo” de nombre, número 148 y con 467 kilos; bueno fue el cuarto, regulares el primero, el segundo y el sexto y, soso, resultó el tercero.

En el toro que abrió plaza, el madrileño Julián López “El Juli” lanceó toreramente a la verónica. Tras el segundo tercio, el subalterno Gustavo Campos se desmonteró. Con la muleta, el espada ibérico comenzó doblándose, pero al dar el toro una voltereta se lastimó, sin embargo, dada su bravura pudo seguir, por lo que su lidiador lo fue sobando poco a poco hasta que le armó una faena importante, meritoria y talentosa, teniendo sus mejores momentos por el lado izquierdo al hacer toreo con largueza, además de algunos derechazos plenos de temple. Falló al matar y al final se le aplaudió el esfuerzo.

A su segundo, soso, Julián simplemente lo bregó y ejecutó un vistoso quite por chicuelinas, por lo que, a base de experiencia, poder y oficio, ya con la franela, lo fue estudiando para estar por encima del astado, logrando meterlo en el engaño hasta que le cuajó muletazos de evidente mérito y que el público le jaleó. No acertó al matar, se llevó un fuerte golpe en la cara resultando con una herida en una ceja y todo quedó en aplausos.

“El Juli” en su tercero, el estupendo “Carmelo”, marcado con el número148 y con 467 kilos, lo ha bordado al jugar los brazos artística y templadamente a la verónica y, aprovechando la alegría del toro, le instrumentó un brillante quite por zapopinas, llegándole de verdad al respetable. Con la muleta ha ejecutado una auténtica obra maestra torera, aprovechando las importantes condiciones del enclasado “socio” para emocionar al máximo a la gente. Ha sido una faena completa por ambos lados, plena de profundidad e intercalando detalles de impecable gusto torero. Se vino la fuerte petición de indulto, mismo que fue otorgado, con algunas protestas, que fueron las menos, para al final Julián dar la vuelta al ruedo.

Al primero de su lote, de buenas condiciones, el local Diego Silveti se hizo aplaudir al ejecutar lances a la verónica y mejor se vio en un quite por tafalleras. Con la sarga realizó una faena en la que tuvo que enseñarle la vereda al toro, dándole su distancia y aprovechando el buen estilo del “socio”. Fue una labor con sello personal a base de cambiados por la espalda y algunos pases de buen calado. Cerró con joselillinas sin ayudado, pero erró al intentar matar recibiendo y todo quedó en palmas.

En su segundo, bueno y bravo, llamado “Botanero”, Diego salió a darlo todo desde que se abrió de capa realizando toreros lances a la verónica y quitar de manera emotiva y con mucha quietud por gaoneras. Con la pañosa, se fue a los medios y ahí pegó dos ceñidos cambiados por la espalda, armando gran alboroto y seguir luego con un par de series derechistas y otro tanto por naturales, todo hecho con profundidad, buen trazo y auto abandono. Adorno con una serie de molinetes y otros detalles silvetistas. Abrochó con ajustadas manoletinas y mató de certera estocada para recibir como premio las orejas.

Y en el que cerró el festejo, “Esperanzado”, Silveti, sin dejar ganarse la “pelea”, capoteó con torería, sobresaliendo su buen quite por saltilleras. Con la muleta, a base de actitud y determinación, logró un trasteo expuesto y bajo su propio estilo. Terminó al segundo viaje con la espada para que a petición popular se le concediera un apéndice. Al final, Julián López “El Juli” y Diego Silveti fueron paseador en hombros.

RESEÑA

Plaza Monumental “Revolución” de  Irapuato, Guanajuato México. Tradicional corrida de la Revolución Mexicana en su CXII aniversario. Lleno bajo un gran ambiente. Toros de San Miguel de Miamiahuápam, siendo indultado el quinto, “Carmelo” de nombre, número 148 y con 467 kilos; bueno fue el cuarto, regulares el primero, el segundo y el sexto y, soso, resultó el tercero.

Julián López “El Juli”, palmas, palmas e indulto.

Diego Silveti, palmas, dos orejas y una oreja.

 

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