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José Garrido: «El cariño es importante pero lo numérico también cuenta

El extremeño dio la única vuelta al ruedo de la tarde en una corrida condicionada por el viento y la mansedumbre de Valdefrenso

Con el gesto torcido abandonaban los tres matadores el ruedo de Las Ventas ante las opciones prácticamente nulas de la corrida de Valdefresno. Decimoséptima de feria marcada por el viento y la mansedumbre.

Daniel Luque, en director de lidia toda la tarde (como detalle apuntar cómo acompaño a Juanito mientras trataba de descabellar al sexto), se fajó con el cuarto hasta que cantó la gallina y se arrimó sin reservas ante su último cartucho en la feria. A su salida hacía el siguiente balance de la tarde: «Una corrida muy complicada, correosa. Con el segundo toro he estado a gusto, había que exponerle. En cuanto le he podido, se fue. En el primero he tratado de buscarle ese postre que tienen a veces estas ganaderías pero no ha sido posible, pegaba muchos hachazos». Concluía el diestro de Gerena que el domingo actuará con Morante y Talavante en Aranjuez ante la corrida de La Quinta.

Por su parte, José Garrido estuvo a punto de tocar pelo ya que se le llegó a pedir la oreja tras su labor ante el tercero. Por encima de los trofeos, el pacense se sentía satisfecho al haber encontrado el reconocimiento de la afición: «Estoy contento, sabemos lo que supone Madrid, la responsabilidad que conlleva, el interés que le pone uno cuando actúa aquí… Cuando uno consigue ese respeto de esta afición es una maravilla. Me llevo sensaciones muy bonitas porque siento que me están esperando«. Sobre la ‘no concesión’ de la oreja, Garrido se expresó: «Hay momentos en los que un simple gesto de muñeca de la persona que está ahí arriba vale mucho para uno. El cariño es importante pero lo numérico también cuenta en esto», lamentó prácticamente al mismo tiempo en el que se conocían los carteles de Santander donde alternará con Antonio Ferrera y con Miguel Ángel Perera ante toros de La Quinta -también-.

Juanito confirmó la alternativa sin pena ni gloria. Además el descabello le hizo pasar un trago en el último de la tarde. El viento fue un mal compañero de viaje a lo largo de la corrida. Difícil tarde para el toricantano: «La corrida ha sido muy desclasada y muy falta de raza. Una pena haber marrao mucho con el descabello. Las circunstancias de la corrida, el viento… He tratado de mostrar actitud». Se agarraba a esa disposición continuada. Desde hacía 26 años, ningún matador portugués confirmaba la alternativa en Madrid. El último fue Pedrito de Portugal. Anotado queda.

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