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Daniel Luque: “Me motiva sacar algo al toro imposible”

El sevillano vela armas en el campo a punto de empezar la temporada en Valdemorillo y en Valencia con victorinos

Daniel Luque está en un momento de pletórica capacidad. Si su dominio de los animales ya sorprendía antes de la pandemia, la temporada 2021 vino a reconfirmar que resuelve los mismos problemas con el toro de Madrid y de Sevilla. Que es capaz de plantear faena a todos los toros, que su garra madurada con el tiempo y el banquillo se ancla a los primeros puestos del escalafón para no soltarlo. Arranca su temporada en Valdemorillo, con Morante de la Puebla y Diego Urdiales, el próximo sábado 5 de febrero.

Atiende a TORETEATE en casa de Zacarías Moreno, el ganadero madrileño que precisamente lidia en ese pistoletazo de salida en Valdemorillo en un año clave para Luque que tratará de mantener su regularidad con el triunfo y de mantener el estatus adquirido. De momento, ya se ha hecho público el gesto en solitario con toros de La Quinta en Dax en el mes de agosto.

¿Es aquí en el campo dónde se ha cuajado la evolución de estos años?

Creo que son ya tres o cuatro años de atrás muy importantes. Más que el campo, me lo ha dado la plaza. En especial Francia que siempre me dieron ese sitio para hacer temporada allí cuando no entraba en las ferias grandes de aquí.

En Francia firmó una de las temporadas del 2021 mano a mano con Emilio de Justo en la corrida de La Quinta.

Sí, hay una tarde que fue la de Dax que marca lo que yo estoy buscando. Me quedé con la sensación de decir: “Aquí he conseguido ser yo”. Eso es lo más complicado, intentar sacar lo que uno lleva dentro. Más allá de triunfar, que para mí tiene su importancia, pero no toda marca mucho lo que quiero hacer.

Precisamente en Dax y con La Quinta será su gran gesto de este año.

Soy muy agradecido por lo que me apoyaron cuando me hacía tanta falta. Por eso este año he querido tener ese gesto de la encerrona de La Quinta. Ojalá me coja con los cables bien para poder dar una gran tarde.

Su apoderado, Carlos Zúñiga, declaró que lo que buscaba para usted era la categoría por encima del dinero. Ahora que ya tiene esa consideración en la profesión y ha entrado en carteles tan rematados, ¿es el momento de recoger económicamente tanto esfuerzo?

Lo esfuerzos siempre tienen su recompensa y cuando se hacen en los sitios grandes, más. El dinero es necesario para todo pero ni me preocupa ni me obsesiona, llega cuando tiene que llegar. En los sitios importantes hay que dar el paso y después llega todo lo demás.

Además de caer bien en cualquier cartel de figuras, también tiene su sitio en las corridas duras por su capacidad de afrontar todo tipo de embestida.

Me gusta matar ese tipo de corridas en sitios donde tienen recompensa. No por sistema, ni por imposición. Además ya que hago el esfuerzo no pretendo sólo matarlas si no triunfar con ellas, que es lo que sirve en esos grandes escenarios. No rehúyo de ninguna ganadería, a las ganaderías buenas también cuesta mucho trabajo pegarle pases.

¿Se anunciará con Victorinos en San Isidro?

Si viene por derecho con un cartel apetecible, que a la gente le genere interés se hará. No hay nada hablado pero no tendría ningún problema como otras veces lo he hecho.

¿Cuántas tardes le gustaría torear en Las Ventas?

Madrid es una plaza muy especial y muy difícil. Ha sido para mí la plaza que ha estado cuando me ha hecho falta. Le tengo mucho respeto. Lo dejo en manos de mi apoderado, lo que él decida habrá que tirar palante.

¿Le obsesiona que sea tratado como a una figura del toreo?

La palabra figura del toreo se ha manoseado mucho, se pone en cualquier caso. Ser figura del toreo es muy difícil e implica mantenerse, que es lo complicado. Es algo que yo respeto muchímo. Salir una vez por la Puerta Grande de Madrid es muy difícil pero eso no es ser figura del toreo, es mantenerse un año y otro año, empezando en Olivenza y terminando en Zaragoza. A cualquier escala.

Es un concepto asociado a la fama, al dinero, al cartel en el que se anuncia, al ‘No hay billetes’…

Sí, pero no sólo es eso. Creo que también es figura del toreo el que se mantiene en la profesión año tras año matando las corridas duras en todas las ferias. Al menos para mí.

¿Sigue buscando torear cada vez mejor?

Intento expresarme como me siento pero no me obsesiona pegar muletazos muy buenos si no que me sirva un mayor número de toros, para mantenerme en la regularidad de triunfar. Esto a veces perjudica tu sentimiento pero viendo la temporada del maestro (Morante), arreando cada día te reafirma en que ese es el camino. Si no embiste el toro tiene que embestir uno. Eso es ser figura del toreo, pegarle pases al 90% de los toros.

Con lo que es punto y aparte es con el capote, prácticamente desde siempre.

El capote es algo innato de la persona, mi forma no le vale a todo el mundo. Es natural, no lo sé explicar. Lo he intentado pero no sé descifrar la técnica, lo vas mejorando y demás pero la forma natural de cada uno es lo que sale.

A nivel personal no hablan bien de usted aunque los que hemos tratado tenemos una opinión muy distinta.

La gente habla sin saber, sin conocer. Aquí en el mundo del toro la gente habla mucho. Uno en la plaza tiene garra, quiere triunfar, puede parecer algo que no es. El que tiene que opinar es el que me conoce. Uno tiene que intentar mejorar siempre, lo que no me gusta que me engañen ni la falsedad ni que me den coba. Me exijo mucho, me rodeo de personas que me ayudan a seguir en el camino.

El oficio ayuda a sacar mayor partido a los toros y también a taparse cuando no está a gusto.

Somos personas, el buen aficionado sabe perfectamente cuando uno se tapa y cuando uno se entrega. Lo ven, no le puedes decir que no pero tampoco que sí. Ahí es donde se marca la diferencia. Las figuras del toreo también se tapan algunas tardes pero hasta esas están bien incluso cortan las orejas. Al final cada uno sabe cómo ha estado pero la regularidad es la clave.

También se tapan muchos defectos a los toros o se les corrige, como ocurrió en Madrid con el de Santiago Domecq.

Con el toro que es imposible meterle mano, es el que motiva para sacarle algo. Santiago Domecq es un ganadero excepcional, a él mismo no le habría gustado echar ese animal pero para mí fue importante dar ese paso y tirar para delante. Son tardes que te valen mucho.

En Sevilla también había dado esa impresión.

Tanto en la de Santiago Domecq como en la de Fuente Ymbro me sirvieron mucho. Saco cosas muy positivas de las dos. Sevilla es especial, también se triunfa sin cortar orejas. Me motiva que me exijan.

Valdemorillo, primer escenario de la temporada, es una plaza que conoce bien.

Es una plaza que me ha dado mucho, hasta en el año de la pandemia donde triunfé antes de que nos confinaran. Es una plaza que me gusta mucho porque está toda la prensa, van grandes aficionados y tiene mucho ambiente. ojalá que la corrida de Zacarías Moreno embista. Al menos un toro a cada uno.

Vídeo| Antoine Capdeville

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