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Corrida triunfal en Guillena

Oliva Soto, Lama de Góngora y Mario Sotos, Puerta Grande en la primera del año en Andalucía

Se llenaron los tendidos de la plaza de toros de Guillena, la más antigua de Sevilla, construida en lo que fue patio de arma de un castillo árabe en el siglo XV,  y quienes fueron pudieron disfrutar de un festejo en el que la terna derrochó entrega y momentos de gran toreo, ante toros de Manuel Blázquez de variado juego, destacando el segundo y el cuarto, que fue indultado. La salida a hombros final de la terna puso el broche triunfal a la primera corrida del año en Andalucía.

El que abría plaza, toro de buena condición, permitió al camero, Oliva Soto, una faena con momentos de inspiración que sirivió para cortar una merecida oreja. Cambiante fue el comportamiento del cuarto, que pasó de mansear en los primeros tercios a embestir codicioso a la muleta de Oliva Soto. La faena tuvo arrebato y persistencia, llegando a los tendidos que solicitaron el indulto del toro, concedido por el palco.

Dos orejas paseó Lama de Góngora del primero de su lote, recibido con buenos lances a la verónica por el diestro sevillano y fue muy bien picado por José María Díaz Romero. Con entrega tomó la muleta y Lama hilvanó muletazos templados y reunidos con ambas manos, de buen trazo y magnífica expresión. Las dos orejas para el torero  y la vuelta al ruedo para el toro en el arrastre fueron justo premio. Al quinto lo saludó Lama de Góngora con una larga cambiada en el tercio. Lo picó Agustín Romero Soto en lo alto. El toro acusaba un defecto en la vista, y sus embestidas poco claras las encauzó Lama a base de aguante asentadas zapatillas y un final metido entre los pitones. No es lo habitual en un toreo de corte artístico como él, pero era lo que tocaba,  y el público se lo agradeció con una fuerte ovación tras la estocada de rápido efecto.

El manchego Mario Sotos se las vio con un ejemplar de Manuel Blázquez que tuvo cierta aspereza peor al que el manchego plantó cara con mando, para pasear una oreja tras estocada. El sexto fue un toro serio, como lo fue la labor de  Mario Sotos.

Imagen | Events Santa Asunción

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