spot_img

Borja Collado: “Con la lesión aprendí cuánto vale el pan”

El novillero valenciano debuta este domingo en Madrid en la inauguración de la temporada ante la novillada de Los Chospes

Es una de las esperanzas de la afición ché. Espontáneo, risueño, bromista. Un joven que destaca por su buen corte y su constante sonrisa. Siempre optimista. El domingo rivalizará con Víctor Hernández y con Uceda Vargas ante la novillada de Los Chospes. Una lesión le estancó durante 2021 año en el que recobraba la ilusión y el ambiente dejado en 2019 -cuando decidió retirarse-. El 2020 fue de rodaje, de recuperación de la ilusión, ahora busca dar el aldabonazo definitivo que le posicione como sueña.

 

¿Qué supone para usted debutar en Las Ventas?

Torear en la primera plaza del mundo para mí supone una oportunidad de oro súper importante, al mismo tiempo es una responsabilidad por lo que eso supone, es algo que llevo esperando mucho tiempo, por lo que llevo soñando, preparando e ilusionándome muchísimo tiempo.

¿Cuál es el objetivo de la tarde?

El primer objetivo es afrontar el día con la mayor de las esperanzas, me siento un auténtico privilegiado. Una vez que haga el paseíllo busco que la gente pueda ilusionarse conmigo.

Es su reaparición después de una lesión que le ha tenido meses en el dique seco.

Lo he pasado bastante mal cuando no sabía lo que tenía. Era una impotencia tremenda porque yo me acuerdo de que esto a mí me surge en noviembre del 2020 en el brazo izquierdo me recuperé pero no del todo, fui tirando palante sin problemas aparentes pero sabía que algo tenía ahí.  En abril del 2021 en un tentadero una becerra me pegó un golpe en el codo derecho y se me sale el hombro y desde entonces fue un calvario continuado hasta que tuve que cortar la temporada el verano pasado para que me operasen.

¿Ha sido respetuoso con los plazos médicos para garantizar su recuperación?

Cuando me pusieron el cabestrillo en abril me lo quité a los tres días para tentar en Dolores Aguirre. Pero después, ya operado, no me he saltado las recomendaciones y siento que mi recuperación ha sido muy buena. En esos meses duros, me veía incapaz de pegar un muletazo ni con la mano. Tenía la cabeza del húmero rota, tenía lo del circuito de Madrid y traté de continuar pero me fue imposible. Me infiltraba y trataba de torear por cabezonería, por aprovechar la oportunidad después de la pandemia.

En Navas del Rey la lesión fue evidente y tuvo que cortar definitivamente la temporada.

Mi apoderado, Manolo Campuzano, me dijo que no podía seguir así que debía operarme y empezar de nuevo. Decidimos parar. Y ya estoy aquí, deseando volver a vestirme de luces.

¿Cómo vivió un verano tan intenso como el pasado sin poder coger los trastos?

Me sirvió mucho la tranquilidad. Fui a todas las novilladas que pude y me daba coraje no poder estar en el ruedo pero al mismo tiempo me servía para ver el gran nivel de mis compañeros. Descubrí lo caro que está el pan. Hay pocos huecos para muchos novilleros con posibilidades.

¿Cómo mantuvo la ilusión en ese tiempo?

Vi más toros que en toda mi vida, cuando estás en activo cuando estás inmerso en la preparación pues a lo mejor te quedas un poco en el egocentrismo de estar centrado en ti y en ti y en estar preparado. Entendí que tenía una lesión y que me tenía que recuperar bien. El deporte que hacía era de bicicleta estática.

 

spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img

RELACIONADO

spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img