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Ases de la Pintura Taurina (II)

Hace una semana, hablábamos de tres nombres imprescindibles en la pintura de temática taurina que, con sus obras, ayudaron a engrandecer el patrimonio artístico de nuestra afición y de la pintura española en general. En esta segunda entrega, vamos a conocer otros tres nombres que también dedicaron gran parte de su obra a la Tauromaquia y cuyas pinturas, están en la memoria colectiva de los aficionados, por haber sido ilustradoras de carteles de relumbrón o por aparecer en prensa y revistas especializadas durante muchos años.

Una pintura de López Canito

K-HITO: UN ARTISTA TOTAL

Si la primera entrega la cerrábamos con Martínez de León, uno de los grandes caricaturistas de nuestra historia, en esta segunda entrega, vamos a conocer otro nombre propio de este arte, el famoso Ricardo García López, más conocido por el sobrenombre de K-Hito. Nacido el 3 de abril de 1890 en la localidad jienense de Villanueva del Arzobispo, pasó su juventud en Alicante, siendo amigo y colaborador de Gabriel Miró.

El célebre K-Hito en una fotografía tomada en su juventud

Maestro de la caricatura y de la crítica taurina, demostró un gran valor literario como articulista y como autor de varios libros, entre los que destaca el publicado en 1947 con el título de “Manolete ya se ha muerto. Muerto está que yo lo vi”. Entre su extensa obra pictórica, destacar que hizo más de diez mil caricaturas y solía decir que hubiera tenido más éxito como pintor que escribiendo.

Colaboró en revistas generalistas como La Traca, El Chorizo Japonés o Gutiérrez; y en el Diario de Valencia, del que fue dibujante. ​ Además, fue director de tres revistas, y entre ellas, Macaco (1928-1930), fue la de mayor éxito.

Según relatan los que lo conocieron, fue hombre de ingenio chispeante, de gracia espontánea, de caricaturas certeras, de versos divertidos y de chistes muy humanos y oportunos. A pesar de que era experto en la sátira, nunca fue a hacer daño y era respetado por todos los profesionales, que aceptan con gracia los golpes de humor que les dedicaba.

Un aspecto poco conocido es que también es considerado como uno de los pioneros y de los mejores directores de cine en animación de la era, comparable en su momento mundialmente con Walt Disney.

Con Manolete le unió una amistad fraternal y a él se debe el bautizo de Manolete como el Monstruo. En una ocasión, K-Hito consiguió que Manolete y Carlos Arruza, enemigos íntimos, se dieran un abrazo en público, dejando a un lado los problemas que supuestamente les dividían.

Joselito y Juan Belmonte caricaturizados por K-Hito (revista La Lidia, 1916)

LÓPEZ CANITO: VUELTA A LOS CLÁSICOS

Si entre todos los pintores posteriores que se han dedicado a la temática taurina, tuviéramos que elegir al más digno sucesor de Ruano Llopis y Roberto Domingo, creo que debería aparecer, sin lugar a dudas, el nombre de López Canito.

López Canito inmortalizado frente a una de sus obras

Vecino de la Plaza de Toros de Las Ventas, pues en un lugar cercano nació en el año 1942, es responsable de las pinturas de numerosos carteles que se han editado en España, México, Venezuela, y Ecuador. Autor de numerosos calendarios taurinos e ilustrador con su arte de revistas como “El Ruedo” y “El Taurino gráfico”. En su currículum, podemos destacar que ha sido uno de los pintores taurinos más prolíficos en muestras individuales y colectivas, pues ha presentado más de 60 exposiciones tanto en España como en otros países de Europa y América.

Pintor taurino por excelencia, en sus cuadros conjugan rotundamente la composición, la forma y el color. La fiesta brava adquiere en sus obras nuevas dimensiones, eminentemente dinámicas.

ESCACENA, EN LA MEMORIA DE TODOS LOS AFICIONADOS

No voy a entrar a valorar la calidad artística, pues ha sido cuestionada por grandes expertos, pero en un artículo recopilatorio de pintores taurinos, no puede faltar el nombre del sevillano Pedro Escacena.

Nacido en el muy taurino barrio de la Macarena en 1931, es considerado uno de los más esenciales valores de la pintura taurina de finales del siglo XX y principios del siglo XXI, aunque conocido por su obra costumbrista y el retrato, es en el cartel taurino donde más destaca, siendo el óleo sobre lienzo el soporte de la gran mayoría de su obra; en menor medida el dibujo y la acuarela. Sus obras son conocidas por su fuerza, luz y dinamismo cromático.

Pedro Escacena, inmortalizado junto a numerosos recuerdos (fotografía vía web del pintor)

Torerillo en su juventud, abandonó la idea de ser torero y se consagró al estudio del dibujo y la pintura en la Escuela Superior de Artes y Oficios de Sevilla. Sus maestros fueron Francisco Hohenleiter Castro, Santiago Martínez Martín, Gustavo Gallardo Ruíz, Juan Rodríguez Jaldón y José María Labrador Arjona, entre otros.

Al igual que López Canito, se trata de uno de los artistas más prolíficos en exposiciones y condecoraciones, habiendo recorrido sus obras todo el orbe taurino.

Cartel de la trágica feria de Pozoblanco en la que Paquirri perdió la vida, con una pintura de Escacena

LOS PINTORES DE LA ACTUALIDAD

Son muchos los artistas que, en la actualidad, siguen dedicando gran parte de su obra a la temática taurina y, son muchos los nombres que siguen engrandeciendo la tauromaquia con ellas: Loren, Diego Ramos, José Tomás Pérez Indiano, Ricardo Gil, Tico de la Rosa

Larga vida al arte taurino.

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