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Arturo Gilio: «Siento mucha felicidad, pero al mismo tiempo una gran responsabilidad porque es un día muy bonito para cualquier torero»

Arturo Gilio pertenece a la nueva hornada de profesionales de la tauromaquia mexicanos que vienen pisando fuerte. Esta temporada ha inscrito su nombre en el pódium de los novilleros triunfadores. Como recompensa a su buen hacer, la coronará doctorándose este domingo en la Feria de Acho acompañado de dos máximas figuras.

Confiesa que estos momentos previos a la alternativa los está viviendo con «muchísimas emociones. Llevo toda mi vida pensando y soñando con este día y, ahora que se acerca, no me lo creo. Siento mucha felicidad, pero al mismo tiempo una gran responsabilidad porque es un día muy bonito para cualquier torero. En lo personal, quiero disfrutarlo y entregarme. Lo he hecho desde el primer día que me vi anunciado». Julián López «El Juli» y Andrés Roca Rey ejercerán de padrino y testigo de ceremonia. Sobre ellos asegura que «los admiro muchísimo y trato de aprender de ellos. Estoy acostumbrado a verlos en vídeo y ahora pensar que voy a partir plaza con ellos es una alegría«.

En esta efeméride tan importante no solo para Gilio, sino también para el toreo mexicano, serán muchos paisanos suyos los que se trasladen hasta Perú para presenciar el festejo. Asiente que «es muy bonito el sentirte apoyado y arropado. Me motiva mucho y me llena de orgullo que vayan a verme muchos aficionados mexicanos a un país tan lejos».

«Me siento un privilegiado y un afortunado de tener un padre torero y siempre le estaré muy agradecido»

Por su sangre corría el germen del toreo. Su padre, también llamado Arturo Gilio, fue torero. Cuenta que «no me tocó verlo en activo, pero desde niño lo he acompañado a las ganaderías. También he visto muchos vídeos en los que toreaba. A mi madre al principio no le hacía mucha gracia que me fuera con mi papá al campo por si le salía un hijo torero». La figura de su padre ha sido transcendental en su carrera tal y como afirma que le «ha aportado todo, más allá de lo que lo pueda hacerlo un padre torero. En lo personal, en esta carrera siempre surgen muchas dudas, se pasa bastante miedo, altibajos, momentos solo. Siempre necesitas a alguien que te entienda, y que mejor que sea tu padre que además ha vivido algo similar a lo que tú estás viviendo. Me siento un privilegiado y un afortunado de tener un padre torero y siempre le estaré muy agradecido».

Además de tener a su padre como un gran referente, manifiesta que «desde pequeño hay dos toreros que son los que más me han impactado, que son los maestros Juli Roca Rey. Tengo la suerte de estar acartelados con ellos. Aún así admiro a todos y trato de aprender de ellos para evolucionar en mi toreo». En ese sentido, dice buscar cada tarde «la entrega y la pasión».

A los 15 años cruzó el charco para venir a España. Una decisión nada fácil para un chico de su edad porque «dejé todo por un sueño. A día de hoy sigue siendo duro el estar lejos de mi familia». Sus inicios también fueron convulsos ya que llegó «sin torear prácticamente nada. Solo iba de tapias cuando se podía. Poco a poco me fui abriendo paso». Pese a todas las piedras encontradas en el camino es tajante y expresa que «mereció todo ello la pena. Desde niño tenía claro que si quería llegar a ser torero tenía que venir a España. Lo decía entonces de forma inconsciente. Lo haría una y otra vez».

Arturo Gilio en su actuación en Las Ventas el 9 de mayo

Sobre su etapa como novillero con picadores de la que se despide ahora, señala que «ha sido de muchísimo aprendizaje. Tuve la suerte de estar muchos países como Colombia, Perú, México, Francia, España y Portugal. Eso hace que conozcas a mucha gente, a la afición y diferentes tipos de toros. Todo eso te hace evolucionar». En cuanto a la temporada presente señala que «no podría quedarme con ninguna tarde. También mi inicio en México fue algo muy bonito para mí. Solo me quedo con lo que he disfrutado en cada día que he toreado».

Una de las tardes más importantes de su última temporada como novillero con picadores tuvo lugar en Las Ventas durante San Isidro, pagando incluso un tributo de sangre. Un día que marcó un antes y después en su trayectoria. Recuerda que «mi primer compromiso fue muy especial. Aunque tuve un percance, pude entregarme en Madrid. Creo que eso fue muy importante tanta para mi carrera como en el ámbito personal».

En cuanto a su futuro, Arturo Gilio no se plantea ninguna meta a corto plazo. Explica que «no soy de proponerme planes y mucho menos en esto. Por ahora tengo algunas corridas ya anunciadas en México. Después ya se verá. Ahora mismo solo estoy centrado en mi compromiso de este domingo».

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