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Ángel Sánchez: ‘Sigo con dolores de cabeza, mareos y constantes sangrados por la nariz, pero me preocupa más la lesión del hombro’

El matador de toros Ángel Sánchez cayó herido el domingo en Las Ventas tras sufrir dos sobrecogedoras, especialmente la segunda, volteretas. Una cornada limpia en el muslo y una vieja lesión en el hombro derecho, agravada por la violencia de la caída, pasaron a un ‘relativo’ segundo plano después de que en los estudios radiológicos se le apreciara una pequeña fractura en el hueso del cráneo. ‘Sigo con dolores de cabeza, mareos y pequeños pero constantes sangrados por la nariz, sin embargo lo que me preocupa más es la lesión en la articulación’, afirma.

‘Para lo arriba que me lanzó, la primera no fue una caída fea, pude preparar el cuerpo para el impacto, pero fue bastante violenta y la lesión del hombro ya llevaba tiempo ahí, se me salió un par de veces, no había querido parar y ahora se ha agravado, porque se me salió el líquido sinovial de la articulación, me tiene más intranquilo, porque al final esas lesiones pueden dar más problemas’, afirma intranquilo.

‘Sobre la fractura de la cabeza, me han dicho que vigile los giros del cuello y que no haga movimientos bruscos, pero si todo va bien, en un mes o mes y medio puedo volver a entrenar‘, explica el diestro de Alcobendas que atiende la llamada de este medio en una finca cercana a su domicilio, durante uno de los paseos que los médicos le han recomendado como parte inicial de la rehabilitación.

En este sentido, el espada madrileño reconoce que se percató al momento de que la lesión había empeorado: ‘Cuando volví a la cara del toro, traté de coger la muleta con la derecha y no podía sujetarla siquiera, por eso, más allá de las pocas opciones que tenía el toro, le pegué una tanda más con la zurda y fui por el acero, preferí guardar la poca fuerza que fuera a tener en ese brazo para poder matarlo’.

‘Caí noqueado en la arena y pasé por la enfermería, por La Fraternidad… Pero hasta el segundo hospital, en la Jiménez Díaz para las radiografías, no me enteré de nada’

Entonces, tras la suerte suprema, llegó una cogida que dejó Las Ventas helada. ‘No me enteré de nada, claro, caí noqueado en la arena y hasta que no llegué al segundo hospital no me enteré de nada, entre la conmoción y que luego me sedaron… Pasé por la enfermería, por La Fraternidad… Y hasta que no llegué a la Fundación Jiménez Díaz para el estudio radiológico no me fui enterando de todo’, reconoce, aunque ‘todo el mundo que estaba en la plaza de toros’ le ha trasladado ‘esa sensación de que se quedó fría y muy preocupada la gente’.

El diestro madrileño comentó ‘horas más tarde con los compañeros de cartel la corrida’ y, sus tres protagonistas –Adrián de Torres y Román, los otros dos-, coincidieron en que ‘fue una tarde dura, para andar espabilado’.

Y es Ángel Sánchez sigue ‘muy dolorido’, pero también ‘muy contento’. ‘Estoy satisfecho y agradecido por todas las muestras de interés y las llamadas que he tenido estos días de aficionados y profesionales, la respuesta del aficionado ha sido buena, ha sabido ver el esfuerzo que puse con ese toro, mi disposición y, al final, que la gente valore esa entrega alimenta el alma del torero’, valora.

‘Ojalá esta actitud y la oreja de la tarde de la Virgen de la Paloma me puedan servir para el año que viene’, anhela el también finalista de la Copa Chenel. ‘Ahora mismo, yo lo que quiero es torear y estar en las ferias, sé que lógicamente no puedo estar en los carteles con las figuras, pero me da igual en qué carteles, lo que yo quiero es torear donde sea’, concluye con una declaración de intenciones en toda regla.

 

 

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