Álvaro Lorenzo: cornada y oreja en el arranque de San Isidro

El toledano firma una seria y comprometida actuación cortando una oreja al sexto toro de la encastada corrida de Montalvo; Luque, vuelta al ruedo en una faena que debió ser premiada.

La Feria de San Isidro arrancó en este 2022 con la sensación de volver a la vida, como dice su slogan. Otra vez el olor a puro, el gentío en las galerías interiores, los amigos, los aficionados cabales. Se guardó un minuto de silencio por todos los aficionados perdidos en estos dos largos años de pandemia. Emotivo pistoletazo.

El primero de la tarde fue un castaño, abierto de sienes que recibió Daniel Luque con su facilidad habitual. Dos chicuelinas a compás abierto abrocharon el buen saludo. Juan de Dios Quinta lo cogió trasero. Cuando fue a rectificar el toro derribó el caballo que montaba cayendo sobre las tablas. El veterano picador recuperó la montura y marcó un puyazo en toda la yema. El de Montalvo galopaba con buen son. Quitó López Simón por saltilleras. Se le arrancó el toro mientras se echaba el capote a la espalda llevándose una zancadilla de la que cayó al ruedo. En las siguientes, ya en pie, fue el toro el que perdió las manos en dos ocasiones. Destacó en banderillas Alberto Zayas. Empezó el sevillano el trasteo con suavidad, pese al buen trato dobló la manos el toro de Montalvo. Esa falta de poder hizo a parte del público desconectar, pero Luque ahondó en las virtudes como era la humillación y la fijeza del buen primero. Lo mató muy despacio, con seguridad y cobró una estocada en todo lo alto.

Uno de los momentos más álgidos de la tarde llegó en el cuarto. El acapachado toro de Montalvo amagaba con saltar cada vez que se acercaba a las tablas. No se dejó parar, muy abanto en todo momento. Luque lo fue embarcando, muy en lidiador para llevarlo al caballo. Empezó la faena por bajo, enganchando las huidizas embestidas que se tornaban en carreras. Fue amarrándolo poco a poco a base de temple. Sin asustarlo pero exigiéndole. Buscándole en todo momento, sin aburrirse. Se mostró muy por encima. Al coger el pitón izquierdo, el toro demostró más temple, también más asentamiento. Las manos hacen y el fondo, también. Una gran tanda pulseando mucho la embestida y poniéndole sentimiento. En la retina se quedó un derechazo erguido, sin darle importancia. El emotivo final fue por luquecinas. Al sentir el hierro de la estocada, recordó su mansa condición y se pegó carrerón hasta los chiqueros. La faena, por la sorpresa y la gran capacidad, debió estar premiada por una oreja que se quedó en vuelta al ruedo.

De gran vibración fue también la faena al sexto. La seria pero hechurada corrida de Montalvo cerró la inauguración del ciclo continuado con un exigente y bravo toro que cuajó Álvaro Lorenzo. Fue complicado en los primeros tercios, especialmente en banderillas. El toledano, sin probatura alguna, inició la faena sobra la mano derecha. Se vino por dentro el toro algunas veces pero aguantó con gran compromiso. Al torear sobre la mano izquierda extrajo tres naturales considerables, en el remate del pase de pecho por el pitón derecho resultó prendido por el muslo recibiendo una cornada. Sin gesto de dolor continuó, apretando al toro exigiéndose así mismo. La taleguilla se fue tiñendo del granate de la sangre. Faena de raza en la que le buscó las vueltas al toro que respondió por abajo aunque sin ser nada fácil. Aguantó miradas y parones. Antes de ir a por la espada se puso de nuevo con la mano derecha, señal de poder y de compromiso. A la hora de matar no le quiso dejar pasar el toro pero Lorenzo se tiró con tal decisión que se llevó la estocada en lo alto. Pasó a la enfermería por su propio pie.

Al tercero le debió dar dolor de cabeza. Un toro falto de entrega, con más movilidad que clase que se violentaba cada vez que tocaba los trastos del toledano. Ya en el caballo fue alegre a la hora de arrancarse pero se empleó muy poco. Destacable fue el quite de socorro de Alberto Zayas a Andrés Revuelta cuando salía del primer par. La lidia de Curro Javier fue magnífica. No quiso saludar Andrés Revuelta pese al buen tercio. Lorenzo empezó con un poderoso inicio genuflexo del que salió el toro más engallado si cabe porque no se empleó. Respondió con raza Lorenzo. Prueba exigente de un toro que reponía y derrotaba con violencia. Desarrolló en genio.

Alberto López Simón estuvo muy dispuesto con el enclasado segundo al que recibió por delantales. Las protestas se despertaron por la falta de fuerza del toro que fue bien lidiado por Juan José Domínguez. Un planteamiento serio iniciado con estatuarios a pies justos y un pase cambiado por la espalda. El toro tuvo ritmo y tranco. López Simón firmó algunas tandas de contenido aunque más bien cortas en su factura. Homenajeó al fallecido maestro Joaquín Bernadó en un final por ajustadas bernadinas.

El quinto se apagó demasiado pronto. Le hizo pasar un momento de apuro con el capote al perder una mano. Un toro con movilidad al que empujó en una faena de buena actitud. El toro echó el freno de mano y se quedó en un buen planteamiento.

RESEÑA

Monumental de las Ventas. Domingo, 8 de mayo de 2022. Primera corrida de San Isidro. Tres cuartos de entrada. Toros de Montalvo, bien presentada y de buen fondo en general. Destacaron el enclasado 2º, el mansurrón 4º y el bravo 6º.

Daniel Luque, de azul azafata y oro. Estocada en lo alto (silencio). En el cuarto, estocada trasera. Aviso (vuelta al ruedo).

López Simón, de fucsia y oro. Pinchazo, estocada desprendida. Aviso (saludos). En el quinto, buena estocada. Aviso (silencio).

Álvaro Lorenzo, de pizarra y oro. Estocada trasera (silencio). En el sexto, estocada (oreja).

Incidencias: Se guardó un minuto de silencio por las víctimas del Covid-19. Álvaro Lorenzo resultó herido en el sexto toro.

 

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