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Alberto Lamelas: «Estoy muy contento de volver a Pozoblanco, voy a intentar disfrutar y llevar a la práctica lo mucho que tengo dentro»

Cuando trazas el perfil de Alberto Lamelas es imposible no imprimir sobre él las palabras integridad y verdad. Cualidades que le caracterizan tanto dentro como fuera del ruedo. Su trayectoria podría asemejarse a la de un audaz guerrero, que cada día sale a batallar con un difícil rival. Esta temporada no ha dejado de ser otra pelea constante entre la dureza y los éxitos.

 

El diestro la describe como «una temporada en la que ha habido días en los que he podido disfrutar mucho, como pueden ser las tardes de Teruel, Mont de Marsan, Arles o Saint-Martin-de-Crau. Como contrapunto, ha habido otras en las que todo ha resultado más difícil por el tipo de ganaderías que he matado. El balance es positivo porque en la mayor parte de las plazas en las que he toreado he podido puntuar».

Precisamente, esa es la características más importante de su año, la regularidad. Algo que como el Lamelas afirma «no es de fácil de conseguir». Las estadísticas reflejan diez orejas en los nueve paseíllos que ha realizado hasta el momento. La mayoría de ellos con hierros que requieren un mayor esfuerzo, por lo que tiene un valor añadido. En este sentido aclara que «tal vez no ha habido un triunfo rotundo de cortar cuatro orejas y dos rabos, porque las corridas que he matado no me lo han permitido. Estoy contento porque en la mayor parte de las tardes he puntuado y con esas ganaderías no es fácil cortar orejas. Creo que eso ya es un triunfos».

«creer en mí y en mis condiciones Es lo que hace que cada día me levante con la ilusión de entrenar»

La afición francesa siempre se ha distinguido por su buen criterio y por darle el sitio en sus plazas a toreros, que por diferentes motivos, no tienen cabida en los carteles de España. Alberto afirma que para él Francia «significa mucho. Gracias a este país, mi nombre ha seguido funcionando y me ha permitido torear en los años en los que no he hecho en España. Francia siempre ha contado conmigo. Para mí lo es todo, aunque poco a poco se han abierto puertas y cada año estoy toreando más aquí. Francia siempre ha creído y confiado en mí».

En ese momento, en el que las puertas no se abren y las oportunidades son escasas, las fuerzas y el ánimo pueden desfallecer. En el caso de Alberto Lamelas nunca ha sido así. Lo consigue, «creyendo en uno mismo y en mis condiciones. Es lo que hace que cada día me levante con la ilusión de entrenar. También el querer cada día mejorar, superarte y ser mejor torero. Todo eso es lo que hace que la llama esté viva».

El jienense es un luchador nato. Para algunos, es desconocida aún su faceta como taxista, profesión a la que se dedica cuando cuelga el traje de luces. Algo que no le impide cumplir ni con sus compromisos profesionales ni con sus horas de entrenamiento. «Al final todo en la vida es organizarse. No me ocasiona ningún tipo de problema mi trabajo. Lo estoy compaginando bien y me permite estar en los dos sitios».

«La corrida de teruel fue una tarde de muchísima responsabilidad, pero importantísima para mí»

Uno de sus triunfos más significativos esta temporada se produjo en Teruel, donde regresaba tras convertirse en el triunfador del pasado año. El torero jienense asevera que «Teruel confió en mí en un momento difícil, en el que toreaba poquito. Pude tener un gran triunfo con una corrida de Baltasar Ibán. Estoy muy agradecido a la empresa porque me volvieron a llamar y me pusieron en el cartel estrella con las figuras, Roca ReyGinés Marín, en una corrida de Victoriano del Río«. Aunque pueda parecer que era una fecha fácil en cuanto a la ganadería anunciada y a los compañeros de cartel, para él supuso «una tarde de muchísima responsabilidad, pero importantísima para mí. En plazas con corridas duras han rodado las cosas, pero tenía que estar a la altura de ese cartel. Las cosas salieron bien. Tuve un gran lote de Victoriano del Río, que me permitió torear, expresarme y plasmar por momentos lo que siento como torero».

No cabe duda, que las denominadas «corridas duras» han marcado su trayectoria. «Estoy totalmente agradecido a ellas. Esas ganaderías son las que me han mantenido vivo y gracias a ellas voy a las ferias. Es verdad que luego salen toros complicados y hay días en los que hay que hacer un gran esfuerzo. Siempre hay que buscar lo positivo y ver que son hierros en los que también salen toros que embisten y te permiten torear».

Este sábado, en la localidad cordobesa Pozoblanco, tiene una nueva cita con este tipo hierro en la que «es la primera corrida de toros que toreo en Andalucía este año». El empresario Antonio Tejero remató una terna muy interesante y diferente para este coso. Alberto dice sentirse «muy contento de volver a Pozoblanco. El año pasado maté una corrida de Victorino y este, de Adolfo. Es un cartel que se puede anunciar en cualquier feria. Estoy deseando que llegue ese día para intentar disfrutar y llevar a la práctica lo mucho que tengo dentro».

«La corrida de Adolfo de Pozoblanco está muy en el tipo y la ganadería está chando una temporada extraordinaria»

Sobre las imágenes de los ejemplares publicadas en Toreteate hace unos días, el torero revela que «no me gusta ver los toros antes de torear, pero a veces es inevitable porque las fotos están colgadas por todos sitios». Sobre los Adolfo reseñados para Pozoblanco asegura que «es una corrida muy en el tipo de la casa. Adolfo Martín está echando una temporada extraordinaria. Ha tenido toros importantísimos. Seguro que por las hechuras y la línea que tienen saldrán igual y tanto el maestro Ferrera, como Escribano y yo podamos dar una gran tarde de toros».

Hace unos días se cumplió un año de su última actuación con los toros de este legendario hierro. Fue en la plaza de Villacarrillo y lo hizo paseando un trofeo. Manifiesta que «al segundo toro, si lo llego a matar, le hubiera cortado las dos orejas con una fuerza tremenda, pero la espada se me fue y me privó de salir por la Puerta Grande».

Pero su idilio con esta ganadería viene de lejos. Hace 14 años empezaron a escribir su historia de triunfos juntos. Alberto Lamelas rememora que «mi debut con Adolfo fue en Villaseca de la Sagra en el 2008. Ese día ya pude disfrutar mucho. Salió una novillada buena, con ritmo. Tengo el recuerdo de cortar una oreja y de haber estado a un nivel alto con una gran novillada».

El resto de temporada, la afronta teniendo «pendiente algún festival para principios de octubre y alguna cosa más». Con vistas al próximo año tiene claro su objetivo: «Seguir toreando, avanzando y creciendo como torero. Es una profesión que hay que vivir el día a día».

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