Agua Fresca

Se agitan los tiempos, vaya que si se agitan. La Luna refleja el arte nacido y por nacer, es un espejo de marfil. Nos falta mirarnos algo más en él.
Se tiende al catastrofismo, a lo apocalíptico, en cuanto a nuestra fiesta se refiere. El arte de Cúchares, eterno compañero de poetas, pintores, filósofos o músicos, entre otros. ¿Qué nos pasa?
El humo, más bien, el vaho de la incoherencia y superioridad moral de nuestros contrarios empaña a veces nuestros cristales. Quizás deberíamos pensar en dejar la ventana abierta. No creo que ninguno trepe hasta aquí, esto está muy alto. En caso de que haya alguno que lo consiga, preferirá quedarse al calor de nuestra hoguera, antes que volver al frío de calles grises, que no cárdenas.
Y es que tenemos mucho, y de lo bueno. No paran de sucederse nombres nuevos en boca de todos, hasta de los más antiguos. Puede que el río baje el caudal durante un tiempo, pero las aguas vuelven a su curso cuando llueve. Y estamos en invierno, casi asoma el abril. Toreros buenos, de toda nacionalidad y corte. Jóvenes abriéndose paso a codazos, ¡que vienen, que vienen!

Nunca falta el clásico señor mayor, de naturaleza inmovilista, que se tira de los pocos pelos que cubren su cabeza. Pero jamás le tomemos por tonto, hay que escuchar a cada quien. Que hay ojos que han visto mucho, y toda alma tiene su granito de verdad, cargado por su rehilete de experiencias. Obviamente el saber de todo lo bueno que tenemos no significa que podamos dormirnos en los laureles. Tenemos que brillar por nuestra propia luz, que no es poca precisamente cuando nuestros astros se alinean. Sin embargo, la novedad, mientras lea y respete los verdaderos cánones, debe de ser abrazada por el aficionado, hoy más que nunca. La novedad no puede quedarse en el escaparate, tenemos que embarcarnos en los océanos del progreso, teniendo cuidado por supuesto con cantos de sirenas, que nos quieren, pero lejos de llegar a buen puerto.

¿A dónde van a llegar estos “chalaos”? (Que preguntaría mi abuelo).
Qué sé yo, las cosas cambian. Aquí sobran locos, chalaos, majaras, magufos, colgaos, de los buenos además, que bien pueden aportar y hacer que nos renovemos siendo la misma verdad, haciéndonos ver de una vez que el progreso no lleva necesariamente a mal. Nuestro entorno ha sido conformista estos últimos tiempos, y eso ha hecho mella en muchos. Ahora que llega el agua, fresca como la madre que la parió, a más de uno le dan escalofríos. Calma, hombre. Al final todo el mundo se pega un chapuzón. Que el toro es como el corcho, ligerito de apariencia, pero no hay quien lo hunda.

Ricardo Pineda (@ricardo.pineda_ , @lanochecerrada)

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